lunes, 24 de julio de 2017

No necesitas una corona que señale tu trono, de hecho no necesitas un trono. Ni príncipes, ni perdices, ni tampoco tienes por qué irte a casa a las doce perdiendo un zapato. No tienes que temer al lobo y puedes morder la manzana las veces que te dé la gana, que para eso está. Puedes o no llevar tacones, vestido que sea más largo o más corto. Trasnochar y dormirte sin la necesidad de que un beso te despierte. La felicidad nunca dependió de eso: los cuentos han cambiado, princesa.

Vérsame

sábado, 22 de julio de 2017

BASADO EN HECHOS REALES

He llegado a ese punto. Pensé que nunca lo haría. Es un punto bastante grande. Y oye, parece hasta negro intenso.
El punto en el que voy a dejar de ser gilipollas.
Te lo he dado todo. Incluso cuando nadie creía en ti. Cuando nadie creía en nosotros.
Pero ya no más, me he cansado de lo que tú quieras. De ahora tienes claro que no y en un mes viene con unos regalos y cara de perrito triste. De estar o no estar dependiendo, en resumen, de lo que a ti te dé la gana.
No habrá más oportunidades, aunque vuelvas. Aunque se me rompa el corazón y el alma en mil pedazos cuando te diga que esta vez no.
Y quizá algún día entiendas que lo que yo merecía era otra cosa.
Sobreviviré. Tiraré miedos.

Defreds

martes, 18 de julio de 2017

SABIA

Una sabia señora me dijo un día:

"El éxito crece tanto como la envidia que se coloca a su alrededor. Perderán en criticar el mismo tiempo que invertiste tú en tus sueños. Ahí tienes la clave".

Tenía toda la razón.

Defreds

domingo, 16 de julio de 2017

¿Te has dado cuenta de las cosas que podemos llegar a perdernos por miedo? El miedo, en general, tiende a paralizarnos, a impedir ir más allá, actúa como una barrera invisible ante las cosas, a veces bienas o muy buenas que nos esperan justo ahí, al otro lado de ese río llamado miedo. Nos asusta no saber lo que hay a la vuelta de la esquina, no poder controlar lo que ouede pasar mañana. Desasosiego, duda, desazón, cierto grado de incertidumbre... son estados que experimentamos cuando ese coco llamado miedo decide hacernos una visita. Unas veces lo hace sin avisar, y otras lega como una manada de elefantes en una cacharrería, haciendo mucho ruido.

La chica del quinto

viernes, 14 de julio de 2017

lunes, 10 de julio de 2017

Mereces un amor que te queira despeinada, con todo y las razones que te levantan de prisa, con todo y los miedos que a veces no te dejan dormir. Mereces un amor que te haga sentir segura, que pueda comerse al mundo si camina de tu mano, que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel. Mereces un amor que quiera bailar contigo, que viste el paraíso cada vez que mira tus ojos, y que no se aburra nunca de leer tus expresiones. Mereces un amor que te escuche cuando cantas, que te apoye en tus ridículos, que respete que eres libre, que te acompañe en tu vuelo, que no le asuste caer.
Mereces un amor que se lleve las mentiras, que te traiga la ilusión, el café y la poesía.

Frida Kahlo

sábado, 8 de julio de 2017

Y ESO DUELE

Una noche más se tumba con canciones de fondo. Ni las elige; que suenen como quieran. Pensando se da cuenta de que siempre lo da todo por todo el mundo. No lo puede evitar, le sale por puro instinto. Su forma de ser.
Prefiere que todos estén bien a estarlo ella misma. Ese bucle desde que nació.

ESTAR PARA TODOS. PARA TODO. SIN ESPERAR NADA A CAMBIO.

Pero eso, llega un momento que explta, que la derrumba. Harta de que cuando está mal el mundo no se dé cuenta.
Nadie está. Nadie la abraza y dice al oído "aquí estaré" como ella tantas veces ha repetido.

Y eso duele...

Defreds
SABIA

Una sabia señora me dijo un día:

"El éxito crece tanto como la envidia que se coloca a su alrededor. Perderán en criticar el mismo tiempo que inverstiste tú en tus sueños. Ahí tienes la clave."

Tenía toda la razón.

1775 Calles, Defreds

jueves, 6 de julio de 2017

EL ERIZO Y LA TORTUGA

Él es como un erizo, un mamífero sigiloso pero cariñoso.
Tiene una vida principalmente nocturna. Cuando tiene miedo, se desarrolla sobre sí mismo. Sabe que, cuando se le acercan, pincha. Aun así, es tan tierno que todos quieren abrazarlo. Escucha Extremoduro y viaja siempre que puede.
Ella es como una tortuga. Un poco reptil. Puede estar sin respirar mucho tiempo. Cuando algo le da miedo, esconde la cabeza. Siempre va firme, pero segura. Le duele tanto el corazón que por eso tiene caparazón, para protegérselo. Escucha rock y le gusta ver el mar.
Y se adoran. Imagínate sus abrazos.

Defreds
Hay veces en la vida en las que toca hacer balance, o más bien apetece. La mayoría de la gente lo suele hacer a final de año, a mí me gusta hacerlo al acabar el curso (escolar), al inicio de verano; ya que el curso es el periodo de tiempo durante el cual me esfuerzo por conseguir aquello a lo que quiero llegar y el verano es ese merecido descanso, al lado de la familia (cada vez más lejos) y amigos (cada vez más dispersos).

Este curso ha sido un curso de retos y cambios, estos últimos más notorios que los que había ido experimentado estos años atrás o, por lo menos, con más impacto en mi vida, especialmente la emocional. Ha sido un año de descubrimientos, tanto de cosas buenas como malas, de personas, lugares y momentos. Los cambios se han hecho difíciles, me han hecho ser más fuerte y me han ayudado a comprender cómo realmente es la vida.

Ha sido una montaña con bastante pendiente, que quería escalar en línea recta cuando no me daba cuenta de que era más fácil ir rodeándola poco a poco hasta conquistar la cima, cuando me caí fue cuando aprendí esa gran lección. ¡Gracias a Dios que fue más pronto que tarde! Una gran lección que finalmente superé, aunque no sin gran esfuerzo.

Me he conocido, encontrado, roto, cosido, defraudado, ilusionado, pero sobre todo me he superado a mí misma. He descubierto que lo importante soy yo, que los demás vienen despúes (si quieren y si yo les dejo). He descubierto que la familia está ahí para todas y que hay amigos que son familia. He descubierto que hay personas que se cruzan en tu vida y te enseñan, por lo que te hacen o por lo que su entrada en tu vida significa. He descubierto que no te puedes fiar de tu sombra, que a veces hay que escuchar más al cerebro que al corazón porque nos conoce mejor. También he descubierto que en ocasiones hay que guiar, otras hay que dejar que nos guíen y otras simplemente existen casos perdidos.

Creo que aunque intente expresarlo con palabras es imposible transmitir lo que realmente ha sido este tiempo

miércoles, 5 de julio de 2017

Guerra y amor, amor y guerra

INTROITO

De pequeña me gustaba la frase "haz el amor y no la guerra". No sabía a quién se le había asignado o quién fue la primera persona que la dijo o la primera persona que la pensó, pero era una frase bonita o al menos aspiraba a cosas bonitas. Si hacías el amor y no la guerra, todo, absolutamente todo lo que hacías (y, por tanto, y según mis inocentes cálculos absolutamente todo lo que se te devolvía) eran cosas bonitas. Y una mierda. Descubrí el amor y, para mi desilusión, parecía que no tenía, al menos en mi caso, mucho que ver con la paz. Luego descubrí esa guerra personal que llevaría dentro absolutamente toda la vida; sí, hiciera lo que hiciera. Y entonces me di cuenta de que conmigo esa frase que de pequeña tanto me gustaba, no podía aplicarse. No porque no fuera buena persona, ni porque no quisiera amar, ni porque no sufriera con mi guerra interna, sino porque tenía esa forma de vivir la vida que no concordaba con hacer solo una cosa, con querer solo uso cosa, con experimentar solo una cosa.
Había nacido con un sentido de la existencia bastante trágico. Me gustaban las subidas y las bajadas. Disfrutaba del aprendizaje que me proporcionaba cada día y de la adrenalina que me invadía antes de caer. Y me gustó el riesgo casi lo mismo que el equilibrio acabó por parecerme una jodida bazofia. Así que, imagino que no me encantó el concepto que esa gente tenía de ser una persona que hiciera el amor y no la guerra, al menos en lo que se refiere a aplicarlo a uno mismo, porque decidí asumir las consecuencias de rebelarme contra todo aquello que no me parecía lo bueno, o lo mejor, o lo que debía hacer o suceder, aunque realmente fuera lo correcto, lo exigible, lo moral o el camino más fácil. ¿Qué hacer cuando uno se da cuenta de que disfruta y aprende tanto de lo malo como de lo bueno y de que necesita que siempre haya un poco de los dos? Pues decidir ser uno mismo. A la mierda lo esperable.

Amor y asco, @srtabebi

martes, 4 de julio de 2017

Ella es un huracán de verano capaz de volar por los aires mis plantes, mis miedos y de hacerme olvidar hasta mi nombre. Ella es una mirada magnética, de esas que te hacen poco a poco caer en su red y sentir que no hay mejor lugar que entre sus piernas. Ella es pura belleza y eso que lo que se ve es solo una pequeña muestra de lo que guarda en su interior, de lo que ves solo cuando la desnudas de corazas. Ella es un viernes por la tared, el viento de sur golpeándome en la cara, labios con sabor a sal, arena en la piel, melenas al vieno y la sonrisa perfecta. Ella es el remedio contra los domingos eternos y aburridos, el mejor plan posible, el único plan de mi vida con nombre propio y del que nunca me cansaré. Ella es mi todo sin ser nada mío, sin enteder de normas ni leyes, salvaje y bestial, pero a la vez tierna y cariñosa. Ella. Solo ella. Siempre ella.

@ultimodia

domingo, 2 de julio de 2017

Enamorado

Lo más bonito de estar enamorado es el silencio. Ese silencio que se crea cuando dos personas se miran a los ojos. Porque sabes que digas lo que digas, aunque intentes decirlo de la forma más espectacular posible, jamás nada podrá acercarse a explicar cómo te sientes.

Y supongo que eso es el amor: sonreír callados.

Defreds