martes, 30 de mayo de 2017

How long would it take?

And if I asked you to name all the things that you love, how long would you take to name yourself?

lunes, 29 de mayo de 2017

VUÉLVEME A BESAR

   Y allí estaba, con su pelo recién peinado, con la sonrisa tímida y sus ojos intentado expresar lo que pensaba.
   Él solo podía abrazarla.
  Se bebieron dos cervezas con sus rodillas jugueteando. Los olores de sus perfumes casi se hacían el amor.
   -Bésame- le susurró cuando se acercó a sus mofletes.
   Respiró fuerte y sus labios se mezclaron. Y allí, abrazados entre gemidos, rodeados de ropa por el suelo, se escucharon temblar.
   -Vuélveme a besar- dijo.
   Y sonrió.

Defreds

domingo, 28 de mayo de 2017

El problema empezó
cuando escribí tu nombre
por el simple hecho de rellenar
una hoja en blanco.

El problema empezó ahí,
al ser consciente de que te quería, incluso,
en las historias que aún no había escrito.

Mónica Gae

sábado, 27 de mayo de 2017

SUENA ROCK

  Hace tiempo que dejó de ser una niña. Aun así, en el fondo, le encanta no perder nunca la esencia. Es coqueta.
  Siempre con las uñas y labios bien pintados, sus camisetas tan chulas, a juego con sus vaqueros, sus ojos que lo dicen todo, ese piercing que vuelve loco a todo aquel que lo ve y sus escotes que dejan lugar a toda la imaginación.
  Siempre sonríe, siempre parece que todo va bien. Habla mucho. Justo lo que calla es lo que no se puede saber. 
  Suena rock y ella sólo quiere un poquito de deseo, algo de ilusión. Un baño relajate para olvidar. Un rato de tele para no ver la realidad. Suficiente por hoy. Sonríe.

Defreds

Por encima

En la sociedad actual buscamos estar por encima del otro para así alcanzar la felicidad pero, ¿realmente somos felices así? Para "existir" tenemos que publicar todo en las redes sociales, si no es como estar muertos. Es una lucha constante para ver quién es más feliz, ¿se publica todo en las redes sociales o solo aquello que queremos dejar ver para aparentar?

Y así es esa guerra para ver quién es más perfecto y feliz pero, ¿es más dichoso aquel del que todo el mundo sabe?

Está claro que dará más que hablar y aunque no consiga ser feliz estará por encima, solo a nivel social no a nivel personal.

Es cierto que en ocasiones nos empeñamos en destacar sobre los demás a pesar de que realmente no es así y con ello conseguimos ser felices, pero esa felicidad es instántanea y efímera además de irreal.

Esas veces en las que alguien publica algo y todo su círculo, tanto de amigos como no tan amigos, acaba publicando las fotos del mismo momento: se declarar la guerra.

Esas veces en las que se busca inspiración para un comentario y más tarde otro "lo chafa": se declara la guerra.

Esas veces en las que dos personas esperan sus mensajes, por orgullo esperan y no lo hacen, consiguiendo no hablar con la otra persona: se delcara la guerra.

Esas veces en las que las felicitaciones son grupales y una destaca sobre las demás: se declara la guerra.

Esas veces en las que por más que se evite: se declara la guerra.

Esas veces en las que (instertar cualquier situación de la sociedad actual en las redes sociales): se declara la guerra.

Son tantas y tantas situaciones, tanto públicas como en grupos reducidos de conocidos en las redes en las que se intenta destacar sobre los demás que al final se adocena.

Porque esas manifestaciones de nuestra vida en las redes sociales tienen que ser transpartentes, a veces hay personas para las que es mejor estar muertos que vivos.

viernes, 26 de mayo de 2017

Incluso en estos tiempos
de aprender a vivir sin esperarte,
todos los días tengo reacídas
y aunque quiera olvidar no se me olvida
que no puedo olvidarte.

Joaquín Sabina


miércoles, 24 de mayo de 2017

Eres eso

Eres eso
que cuesta dejar de querer,
porque empecé a quererte
sin querer.

@cesarpoetry
Algunas veces necesitamos que alguien se quede a bailar la última canción. Aunque no sepa bailar. Aunque ya no haya música.

martes, 23 de mayo de 2017

ESOS

ÉRAMOS DE ESOS (2)

Quizá somos de esos que se odian tanto como se desean,
Destinados a enfadarnos a los cinco minutos de besarnos,
De mandarnos a la mierda para luego cenarnos juntos...
Bueno, y cenar entre risas, también. Tres días sin hablarnos
y deseando que uno de los dos ceda. Picarnos, picarnos a
todas horas. Hacernos los enfadados para acabar a carcajadas.
Incapaces de estar bien una semana seguida, pero que
no soportaríamos perdernos. Y si uno de los dos necesita
algo, ahí estamos, aunque sea de madrugada.

Raros, muy raros, pero que nos queremos a nuestra manera.
Esa que quizá nadie entiende. Pero cuando terminamos
de mirarnos, tampoco hace falta. Ahí todo se para, y lo
comprendemos a la perfección.

Defreds
ENTENDERLO EN TUS HOYUELOS

   Todavía recuerdo lo roja que se te ponía la cara cuando te susurraba al oído que al llegar a casa te iba a hacer el amor en el pasillo. Y te mordía los mofletes en el ascensor.
   Nadie entendía lo que te gustaban los besos en la fente.
De esos que yo te daba sin avisar. Y de la mala hostial que te ponías si despeinaba tu flequillo.
   Me agarrabas por detrás mientas hacía un poco de pasta:
   -No hagas muchas, que ceno poquito.
  Un día que te engañçe y te dije que buscaras debajo de la almohada. No había sueños. Una rosa blanca como tu piel.
Compartíamos caricias, de esas ya olvidadas.
   Y tu maldita manía de no decir nada, de mirarme a los ojos y que tuviera que entenderlo todo en tus hoyuelos.

Defreds

lunes, 22 de mayo de 2017

"Desde que me hice consciente de que era más feliz llorando por ti que sonriendo con otros, la vida me parece menos vida".

Ojalá fuera así.

EL BUCLE

Hace ya más tiempo del que parece, casi prefiero ni contar
cuánto. Pero lo reconozco: me ilusioné contigo. Normal,
tienes esa capacidad de enganchar con la primera palabra.
Y así fue. No iba a ser conmigo una excepción. No podía
pedir absolutamente nada más. Cada caricia tuya me
revolucionaba tanto que no podría explicarlo con letras.
Eso era suficiente para comer de tu mano, al menos por un
rato. Además, esa brutal mezcla de ser capaz de enfadarnos
y volver a enamorarnos en el mismo día, bien sabes que
termina enganchando. Para pasar de ni mirarnos en horas
a clavarnos las pupilas mientras nos corríamos.

Y ya sabes qué pasa cuando alguien lo da todo, y el otro
lado va a semanas. Todo se rompe, pero lo peor es que
nunca (o al menos casi nunca) del todo.

Y ahí estamos, ya ha pasado bastante, a penas nos vemos.
Digamos que me he prohíbo hablarte. Algunas veces he
caído, con tus oportunos mensajes diciendo que me echas
de menos, y terminamos en el mismo bucle. De tú poder
con todo, y yo caer con todo. Otras, sacando fuerzas de las
que ya no me quedan, he apagado el teléfono.

Me prometo por las noches que no habrá una próxima
vez, algunas, incluso, me lo creo un poco. Me preguntan si
todavía pienso en ti, y, joder, pues digo que no, que eso ya
está más que olvidado. Y ojalá, ojalá fuera así y pudiera no
quererte, pero te quiero.

Defreds

domingo, 21 de mayo de 2017

Palabras

Un día tiene 24 horas, 1440 minutos, 86400 segundos. Nos cuesta articular una palabra una media de 2 segundos, teniendo en cuenta las horas que dormimos y las que estamos callados podemos disponer de aproximadamente 50400 segundos, lo que se traduce en 25200 palabras.

¿Alguna vez nos hemos preguntado su valor? La cantidad de palabras que pronuncian nuestros labios a lo largo del día es inumerable, considerando la inflcuencia de los sentimientos, el efecto que produce en las personas a las que llegan es impredecible.

Sabemos que hay palabras pronunciadas incomprendidas, los "¿qué? ¿qué has dicho? De verdad que no te he entendido", como si nada, puede ser una estupidez pero quieriendo llegar a la otra persona resulta misión imposible; son esos momentos de sinceridad que acaban en un "no te he escuchado, ¿qué decías?" que acaban destrozando; el intento de abrirte y sincerarte termina cerrándote. También hay palabras de las que no obtenemos respuesta, los "mamá me marcho", los te quiero no correspondidos, los "vamos a ponerle un poco de cordura a esto", son tantos momentos y tantas palabras de las que no obtenemos respuesta...

A lo largo de nuestra vida hemos podido pronunciar más palabras de las que hubiéramos querido, los arrepentimientos siempre llegan tarde, cuando nada hay por hacer. Pero también hemos dejado muchas palabras sin decir... y siempre a las mismas personas.

Y es que hay momentos en los que deberíamos habernos mordido la lengua, pero otros muchos tendríamos que haberla dejado suelta, que hablara y soltara todo aquello que tenemos dentro, que sentimos y no nos atrevemos a expresar.

Porque todavía me quedan muchas cosas por decirte, porque en su día me mordí mucho la lengua pero ya no puedo más:

Porque me hacías sonreír con lo más simple, porque conquistaste esas sonrisas sinceras que nadie antes había descubierto en mí. Porque podíamos estar una semana hablando todos los días y tres sin saber el uno del otro, pero me gustaba saber de ti todos los días y cada noche mataba por un abrazo tuyo. Porque confié y me fie de ti antes de saber que podía hacerlo, así he tropezado mil veces contra ti, rebotando y cayendo donde no debí hacerlo. Porque confío en ti como en nadie, aunque nunca me has dado motivos para ello. Porque en ningún momento tuvo sentido para nadie, menos para mí. Porque nadie tendrá más sentido en mi vida que tú, los momentos juntos fueron los que más sentido han tenido en mi vida en los últimos meses. Porque nunca supimos hacía dónde iba. Porque a veces me volvías loca, pero ordenabas mi vida gracias a la forma en que veías la tuya.

Porque puede que hoy no seas para mí, ni mañana, o puede que sí.

"Lo que ha de suceder, sucederá"
Publio Virgilio Marón

Somos así, estamos locos, puede que nos conozcamos más de lo que creamos. Y es que a veces sabía lo que me ibas a decir antes de abrir esos labios que tanto me gustan, solo espero volverlos a ver abiertos. Hasta que no los abras sabes que es más que insensato intentar cualquier cosa. Así que si por casualidad acabas leyendo estas letras, no le des demasiadas vueltas, no busques ese doble sentido ni te quedes con lo más sutil, quédate contigo.

Y es que es así, a veces nos olvidamos de decir lo más importante y nos arrepentimos.

sábado, 20 de mayo de 2017

Cómo te voy a decir que lo que hoy hace que nos odiemos es precisamente habernos querido tanto y tan mal sin que suene a despedida

@srtabebi

Personas

LIX

No jode la vida
ni joden los recuerdos.
Joden las personas.

@srtabebi

viernes, 19 de mayo de 2017

Adiós

¿Estamos preparados para decir adiós? Los estudios revelan que los perros no tienen noción del tiempo por lo que cuando su dueño se va de casa piensan que no van a volver. ¿Nosotros sabemos cuando decimos adiós por última vez? He dicho a tantas personas adiós por última vez sin saber que iba a ser la última que entre las manos y los pies me faltan dedos, tendría que haberme acostumbrado pero cada vez duele más. Creo que cada vez el dolor es más intenso porque me cuesta confiar en las personas y una vez que les cojo confianza y cariño es porque lo merecen y pienso que van a durar para siempre en mi vida, qué ilusa.
El sentimiento del adiós definitivo a una persona es difícil de describir, quizá porque no es único, varía de cada persona a la que se lo decimos. Un amigo, "aquel que iba a ser tu compañero de vida", esa niña que se sentaba a tu lado en clase, ese familiar al que solo viste un día cuando tenías 8 años, aquel que te saludaba todas las tardes de vuelta a casa educadamente, esa amiga que parecía eterna... Son tantos, imposible enumerarlos, improbable que cada uno no despierte un sentimiento, difícil no echar de menos algo de cada uno, absurdo recordarlo, increíble lo rápido que ha pasado, inviable ponerse en contacto con todos ellos.

¿Recuerdas aquel hola tímido a cada uno de ellos? Supongo que de algunos hará tanto tiempo que
será imposible. Para otros tendrás la memoria demasiado clara, los detalles demasiado frescos.

Ahora ponte a recordar un instante con cada uno de ellos. Estremecedor, ¿verdad? ¿Con cuál te quedas? ¿Puedes decidir? Yo me quedo con los momentos de aquellas personas que han decidido quedarse en mi vida y con los de aquellas que no pueden estar (queriendo estar), porque son esos momentos los que de verdad merecen la pena, los momentos en los que se invierte el tiempo y no se pierde.

Es momento de pensar en el adiós. En el instante que les dijiste adiós a esas personas, ¿sabías que iba a ser la última vez que tendrías la oportunidad de decírselo? Si lo sabías, ¿lo aprovechaste para despedirte con sinceridad? Si no lo sabías, ¿piensas que el tiempo con aquellas personas fue invertido o perdido?



P.D. Quien fuera un perro, su dueño siempre vuelve.

jueves, 18 de mayo de 2017

Desnudos al amanecer nos encontró la luna

Hoy es uno de esos días en los que una no para de darle vueltas a las cosas, esas cosas que debería haber olvidado ya. Por mucho tiempo que pase habrá momentos, que me revolverán sentimientos y me recordarán palabras, que nunca olvidaré. El problema no es que siga recordando, es que sigue doliendo.

Supongo que te acordarás de aquella noche, de cómo se me iluminó la cara cuando te vi y de cómo se apagó cuando cerraste aquella puerta, bueno no creo que lo vieras, pero yo sí. Yo vi como aparecías, llegaste como los tsunamis y arrasaste con todo. 

Esa mirada cómplice y a la vez desconocida, esa que dice todo pero que al mismo tiempo no dice nada, esa en la que veía algo más que mi reflejo.
¡Qué decir de tus abrazos! Calman tempestades, cosen corazones y rompen miedos. Nunca me he sentido más en casa que en tus brazos porque nuestros corazones no podían estar más cerca.
Esa sonrisa tímida que dejaba asomar tu lado más tierno y me hacía sentir eso en el pecho que jamás entenderás.
Si te hubieras visto con mis ojos entenderías todo.

Fue aquella noche cuando perdí todo, no te perdí a ti (que puede que también, no sé si aun te tenía) me perdí a mí.

Fue ese abrazo, esa caricia, ese lugar que nos transportaban al primer día, iba a ser el último.
No podría describir lo que sentí al acariciar tu torso desnudo, me abracé a ti como un koala, como un niño pequeño que encuentra protección en su madre.
Posé mi cabeza en tu pecho, escuché palpitar tu corazón, las lágrimas ya resbalaban mi mejilla.
Te vestiste, me dijiste adiós y cerraste la puerta. 

"nos quisimos tanto a ratos que dolía todo el tiempo"

Dicen que las palabras vuelan, las tuyas se me clavaron en el alma; también dicen que las personas que nos hacen daño nunca terminan con nosotros.

supongo que aquel tsunami hundió el barco

Ese tsunami me hizo más fuerte y me enseñó que no todas las personas a las que queremos permanecen en nuestra vida para siempre, que no hay que tener miedo pero que a veces las ganas decaen.

Y es que detrás de aquella ventana, de la nada, pasamos a ser todo.
Pero detrás de aquella puerta, de todo, pasamos a ser nada.

esto, que a ti te dará igual, a mí me duele

Aun así te pido que no dejes que el tsunami arrase con todo, después de un tsunami es posible recuperarse aunque nada vuelve a ser lo mismo.

Y por eso te recordaré siempre: porque un tsunami arrasa con todo. Aunque termine, lo vivido mientras duró permanece en la memoria para siempre.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Cambios

Hoy me he levantado y me he dado cuenta de las cosas que han cambiado, el problema es que no han cambiado hoy, ni ayer, ni antes de ayer, cambiaron hace mucho tiempo. El otro problema es que he tardado demasiado tiempo en darme cuenta. El lado bueno es que me he dado cuenta. Estoy escribiendo como una niña pequeña y me echo a reír, a veces es bueno sacar ese niño que todos tenemos guardado dentro, pero creo que así no es la mejor forma...
Durante estos últimos meses han pasado demasiadas cosas, algunas buenas pero sobre todo malas, pero no porque no haya podido evitarlas, sino porque casi que las he buscado, a veces es bueno encontrarse con que la vida no te sonríe y que tienes que hacer frente a dificultades, es así como aprendes a luchar contra adversidades y hacerte más fuerte. Nunca me he considerado una chica con poca suerte (en cuanto a familia y oportunidades, a suerte de azar mala pero de verdad), a pesar de ello estos últimos meses en los que en teoría estaba dónde y cómo quería no me encontraba feliz, pero me he encontrado a mí misma que es más importante.
He aprendido a priorizar, pero todavía tengo que aprender a priorizar ciertas personas que no me dejan avanzar, creo que eso es lo más difícil de "ser mayor" (odio la expresión ser mayor, ni me considero mayor ahora ni lo haré con cincuenta años, tenemos que sentirnos jóvenes por dentro SIEMPRE).
Hoy me he levantado positiva y con ganas de empezar y luchar contra todo lo que he destruido estos últimos meses, eso que he destruido y que tanto me había costado construir en su día, siempre hay tiempo para cambiar y nunca es tarde.
Hoy he decidido recuperar la confianza en mí misma, luchar por mis sueños, por esas personas que quiero en mi vida y por esas que no quiero, también he decidido demostrar más lo que siento, no encerrarme tanto en mí misma, no ser tan egoísta, no ser tan negativa... he decidido tantas cosas que si antes las 24 horas del día se me quedaban cortas, ahora no sé qué va a ser de mí!!!
No me gusta escribir este tipo de pensamientos públicamente, y menos si están escritas tan mal, pero siento que a veces tengo que expresar lo que tengo dentro, es otra manera de desahogarse (una distinta a llorar jeje).
Espero sacar tiempo para escribir más a partir de ahora, cosas bonitas, reflexiones y pensamientos desde un punto de vista totalmente distinto al de hoy, porque lo de hoy no merece la pena comentarlo!
Hasta que termine exámenes me voy a volver un búho nocturno, así que me voy a seguir estudiando!