jueves, 30 de noviembre de 2017

Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.
Cuando sepas de mí, tú calla y sonríe, jamás preguntes qué tal. Si me fue mal, ya se ocuparán de que te llegue. Y con todo lujo de detalles. Ya verás. Poco a poco, irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de recuerdos variados en la única playa del mundo sobre la que ya nunca más saldrá el sol. Y si me fue bien, tampoco tardarás mucho en enterarte, no te preocupes. Intentarán ensombrecer tu alegría echando mis supuestos éxitos como alcohol para tus heridas, y no dudarán en arreglártelo a quemarropa. Pero de nuevo te vendrá todo como a destiempo, inconexo y mal.
Qué sabrán ellos de tu alegría. Yo, que la he tenido entre mis manos y que la pude tutear como quien tutea a la felicidad, quizás. Pero ellos... nah. Pero tú aguanta. Porque si algún día sabes de mí, eso significará muchas cosas. La primera, que por mucho que lo intenté, no me pude ir tan lejos de ti como yo quería. La segunda, que por mucho que lo deseaste, tú tampoco pudiste quedarte tan cerca de donde alguna vez fuimos felices. Sí, feliz. La tercera, que tu mundo y el mío siguen con pronóstico estable dentro de la gravedad. Y la cuarta, -por hacer la lista finita-, que cualquier resta es en realidad una suma disfrazada de cero, una vuelta a cualquier sitio menos al lugar del que se partió.
Tú tranquila, que yo estaré bien. Me conformo con que algún día sepas de mí, me conformo con que alguien vuelva a morderte de alegría, me basta con saber que algún día mi nombre volverá a rozar tus oídos y entonar tus labios. Esos que ahora abres ante cualquiera que cuente cosas sobre mí.
Por eso, cuando sepas de mí, no seas tonta y disimula.
Haz ver que me olvidas.
Y me acabarás olvidando.
De verdad.

Risto Mejide

martes, 28 de noviembre de 2017

Nos empeñamos en querer a quien se irá cuando llegue el frío. Como esos pájaros que emigran en otoño buscando el calor de un nuevo verano.

Defreds
Éramos capaces de planear quemar el mundo a base de besos cada vez que estábamos juntos y acabamos quemándonos tan separados cada noche.

Defreds

lunes, 27 de noviembre de 2017

Supongo que me di cuenta de que todo se estaba acabando el día que intenté hablarte y ya no sabía cómo hacerlo sin molestarte. Y casi sin querer, dejé de hacerlo, por si tú... Pero no.

Defreds
Hace demasiado que no das señales de vida. Es todo un alivio. Pero sé que aparecerás de nuevo cuando no lo espere. Para girarme el mundo.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Sonabas a persona "despedida" desde que te conocí. De esas que sabes que se irán. Y yo, aun así, nunca paraba de decirte "hola".

Defreds
No dice nada nunca de lo que le pasa. Siempre dice que está bien. Siempre la ves haciendo sonreír al resto. Y su almohada muy mojada.

Defreds

sábado, 25 de noviembre de 2017

Ese "cuídate", que quiere decir que tú ya no lo harás. Y que probablemente no nos volvamos a ver nunca más. Pese al "podemos ser amigos".

Defreds
Odiar. Que palabra más horrible. Pero, además, no sirve para nada. Lo que duele de verdad es la indiferencia.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Azucarillo diluido

Supongo que caliente no te das cuenta de que estoy ahí. Cuando las cosas te sobrepasan y te saturan, llega un punto en el que revientas. Te entra el agobio y lo pago yo. Yo, que no tengo culpa de las cosas que te suceden. No me importa, sé que cuando pasan unos días te das cuenta de que es el maldito pasado el que ensucia el presente con miedos. Seguirás con apuntes y carpetas, algún que otro amanecer.
Me quedo sin poder decir nada, tú que sigues con las cosas como siempre y solo puedo decirte que te vaya bien, que sonrías, pero de verdad. Que esta ciudad es muy pequeña y espero encontrar tu olor en algún café. De esos que ponen  un dibujo muy chulo que se diluye con el azucarillo.

Defreds

Expertos

Hola:
¿Qué tal estás?
Voy a ser directo, para nada sirve dar rodeos esta vez.
Te echo de menos. Cuatro palabras que lo resumen todo.
Extraño esas cosas simples, esos detalles tontos. Esos "Hola" tuyos que sonaban tan borde.
Seguro que tú estás disfrutando sin dar tu brazo a torcer.
Deberíamos darnos prisa, no vamos a esperarnos toda la vida. Podríamos volver.
Somos unos expertos en no hablar a quien queremos hablar. En disimular lo que deseamos. En ignorar a quien nos encanta.
Todo por no quedar mal. Por no parecer frágiles. Somos totalmente expertos.

Defreds

jueves, 23 de noviembre de 2017

Ojos en línea

Si tuvieras idea de las veces que no me atreví. De las veces que escribí una parrafada o un simple "Hola" para borrar sin enviar.
Si tuvieras idea de las veces que he deseado que tú lo hicieras,
Si tuvieras idea de lo que pienso todavía en ti. En tu forma de reír.
En que ojalá lo que tuviéramos en línea fueran nuestros ojos frente a frente una vez más.

Defreds

martes, 21 de noviembre de 2017

La mayor parte de las canciones de amor están llenas de mentiras... no todas, yo trato de ser honesto.
Pero por lo general se suele decir lo que ella quiere escuchar para seducirla o yo qué sé... claro, que ella no siempre está por la labor de creérselas... eso es chungo, claro.
Pero quién no ha mentido alguna vez, ¿verdad?
Muchas despedidas están llenas de promesas vanas, yo estoy seguro de que en algunas de ellas vosotros habéis mentido... que sí, no pasa nada estamos entre amigos.
Quien no haya mentido, quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra, pero que no tire a dar.
Sí, porque las despedidas tienen un protocolo que hace necesario mentir para no sentirse culpable o responsable del fracaso que supone que el amor se acabe. ¿Sabéis qué es lo peor del amor cuando se acaba?
Que se acaba.
Y aun así nosotros intentamos eludir la culpa y mentimos. Y seguimos mintiendo y somos capaces de ir más allá y decimos: "no te preocupes, si yo estaré bien", "yo lo que quiero, lo que siempre he querido es que tú seas feliz, además el tío con el que te vas, es un tío de puta madre". Y bueno, tú y yo sabemos que no es cierto... es un pringao macho y no van a durar ni dos meses, y más con el carácter que tiene ella.
Pero aun así decimos que es un tío que te cagas... o un buen hombre que también jode lo suyo porque no sabe lo que estás diciendo... ¿buen hombre? Ahí hay retintín, ¿verdad? No digáis nunca de mí que soy un buen hombre por favor, decid que soy un troncazo, un enrrollao... un buen hombre no.
Y nos estaremos preguntando si la llevará a los mismos sitios a los que te llevaba a ti, si se dirán las mismas mentiras, si se enfadarán por las mismas cosas y si, lo que es peor, si se reconciliarán de la misma forma.
Y te devanas los seso preguntándote qué ocurrirá y qué pasara y en fin... Pero ya está bien, si ella se va, cultivemos el odio, declaremos la guerra, porque no sé, quizá nos sintamos mejor, aunque creo que no. Yo creo que como todas las canciones de amor, está también llena de mentiras.
Cuando decimos si ella se va... lo que queremos decir es que si te vas, que no sea muy lejos ni por mucho tiempo.

Ismael Serrano

Telepatía

Ocurrió en dos camas,
en dos cuerpos
fríos,
en dos mentes
inconscientes.

Ocurrió en dos lugares,
en dos corazones
rotos,
en dos párpados que se movían
en fase REM
temblorosos.

Ocurrió en dos bocas
sedientas,
en dos manos
vacías.
Ocurrió en dos pechos
desnudos,
en dos personas
enamoradas.

Ocurrió en dos noches
tristes
que soñaron los dos
idiotas
enamorados
de una historia
imposible.

@srtabebi

domingo, 19 de noviembre de 2017

Cuando te dije que lo eras todo
en realidad solo juraba que
no es que fueras para tanto,
pero eras para mí.
Es de muy mala educación llevarse el alma y dejar echándote de menos al cuerpo.

Irene Parrita
Perdernos solo para reencontrarnos,
buscarnos sin tomar la decisión,
tirar los "para siempre" y "desde cuando"
dejar que se vacíe el cargador
y poder contarlo
que probemos nuestro fuego a discreción,
poder contarlo mientras gira el mundo nuestro alrederdor
sin importarnos

viernes, 17 de noviembre de 2017

"Para montaña rusa sus caderas, y sus curvas, y mis mareos, cuando al verte, siento que todo mi mundo gira frenéticamente alrededor de ti. A veces sonríes, y parece que sea la primera vez que veo sonreír a alguien. El amor nos hace esclavos, no sé si hay otra forma, pero es que tampoco me importa. Aliméntame quedándote siempre un poco más. No te vayas, que creo que si te vas yo no sabría quedarme. No, no te vayas. Sigue haciendo paraísos los domingos, fiestas las madrugadas, y luego el after de abrazarte por la espalda. Quisiera besarte hasta los centímetros de piel que no tienes. Y pasear por la ciudad, mientras se mueren de envidia aquellos que nunca sabrán que tienes 8 lunares  en la espalda y cafeína en los ojos. Que tu risa suena a victoria, y que hueles a vida nueva. Como si toda la mierda y errores de años atrás no existiesen contigo. Despertar a tu lado es bonito porque la realidad se parece a un sueño demasiado perfecto. Y mientras yo te hago el amor, tú me vas haciendo poeta. No creo que haya mayor orgasmo que saber que estarás cuando vuelva a casa. Yo no sé si existen los finales felices, pero me conformo con saber que existen las historias a tu lado".

domingo, 12 de noviembre de 2017

Siempre he pensado que los domingos están ahí porque los necesitamos.
Necesitamos vivir cada siete días ese sentimiento de vacío, de tristeza, esa especie de añoranza de que cualquier tiempo pasado fue mejor, esa extraña sensación de que algo termina. De la misma manera que lo hace el verano cada mes de septiembre o el año cada 31 de diciembre. Fin. Punto y aparte. Se acabó lo que se daba, bueno o malo, aquí que cada uno coja lo que crea que le corresponde.
Mañana, temido lunes, habrá una nueva oportunidad de volver a arreglar el mundo, el nuestro, ponerlo boca abajo o patas arriba. Un domingo te pide paseos tranquilos, lecturas entrecortadas y sobremesas eternas. Tú pídele lo que quieras al domingo, él puede concedértelo, pero deja que a la siesta invite yo. Ya ves, sin los domingos no podrían existir los lunes, ni nuestro jurado odio eterno a ellos. Un domingo perfecto debe ser melancólico, lento, así como tristón. Necesitamos, al menos, un domingo a la semana, para lloriquear por lo cansados que estamos, para no hacer nada, o hacerlo todo de golpe. Para nadar en el aburrimiento y bucear en el hastío. El domingo es el día para escuchar música en tocadiscos, con ese sonido tan característico y que tanto me gusta. Para cocinar despacio, con tiempo, porque los domingos no se inventaron las prisas. Para escribir frases sueltas, sin sentido, ideas demasiado complicadas de entender. Un domingo está para que después de un simple café cambie tu percepción de la jornada. Para empezar a planear el siguiente, para dejarse llevar y prometerse una y otra vez que el siguiente sabrás cómo aprovecharlo de otra manera, aunque sabes de antemano que nada cambiará, porque los domingos los necesitamos así, sin demasiados cambios ni sobresaltos... que para eso están.

La Chica del Quinto
Me gusta que te enfades cuando me echas de menos y que digas que a veces no es por eso, que solo coincide, como coincidimos, cuando no nos vemos, en que no lo estamos haciendo bien. Que cuanto más se intente matar el amor más resiste, que dejes ya de querernos matar y empieza a morirte conmigo. O muérete de sueños, que tienes los ojos llenos de ellos, y no hay nada como verte ilusionada. Hace tanto frío estos días que solo me apetece abrigarme contigo, dormirnos dos minutos después de reírnos, hacer un noviembre juntos.

Iago De la Campa

viernes, 10 de noviembre de 2017

Llevo días preguntando a las personas más allegadas qué es, para ellos, la magia en una persona. Dentro de las múltiples respuestas había un denominador común: aquella que tiene algo, "un no sé qué, que qué sé yo". Para mí es aquella persona que irradia luz, energía positiva, amor, alegría... Aquella persona que, en un bar cualquiera, bebiendo unas cervezas con su grupo de amigos, habla con entusiasmo, con una sonrisa clavada en la cara sacando lo bueno de la vida y riendo hasta el asfixio. Una persona que con solo mirarte te transite más que si hablara. Una persona que ve siempre la luz al final del túnel. Que ve el vaso medio lleno en vez de medio vacío. Alguien que te hace ser mejor persona y a mirar la vida de manera más sencilla, porque te enseña que la felicidad son cosas simples y no materiales, como ver reír a tu madre, un abrazo de tu hermana, una amiga con la que compartir grandes memorables momentos de tu vida, una cama donde dormir, un plato de comida caliente encima de la mesa.... Pero sobre todo te enseña que el amor no es complicado, que es intenso pero no daña, es agradecido y recíproco. Pero, ¿acaso solo las personas tenemos magia? ¿Nunca habéis mirado un cuadro, escuchado una canción, olido un perfume o leído un libro y os ha producido una sensación de plenitud? Corres una maratón, bailas una canción, terminas un proyecto o cocinas un plato que te sale buenísimo, y sientes satisfacción. Eso también es mágico. En definitiva, creo que la magia no es más que aquello que provoca el estallido de hormonas como la dopamina, serotonina y endorfina y que te inunda de sensaciones inigualables. Disfrutad de esas personas o momentos mágicos porque la vida se resume en sensaciones plenas y satisfactorias. Se resume a aquello que te ha aportado alegría y te ha mantenido feliz. "Aquellos que creen en la magia, están destinados a encontrarla" leí una vez.
Y a ti, que te identificas con mis textos y buscas en ellos una complicidad, seguiré escribiendo para transmitir esa sensación mágica de saber que no estás sola y que siempre hay alguien que te entiende. Pero recuerda: la magia siempre comienza en ti. Tú eres la magia.


Lo que me encantaría decirte

jueves, 9 de noviembre de 2017

Llegas tú con tu cara de niña buena,
tu boca de primavera, el calor de tus caderas
y transformas la luvia en tormentas de verano.
Me borras este invierno de la piel
e insiste en que ya es hora de descontarle al calendario
todas las noches que nos debe.

@ultimodia

miércoles, 8 de noviembre de 2017

No me gusta la gente que dice "yo soy una persona muy tal, tal y tal", "mi personalidad es bla, bla, bla", "si algo me define es que soy así o asá". ¿Cómo soy yo? No lo sé. A veces alegre, otras no tanto. Puedo ser un poco gamberra, tener una lengua viperina pero también puedo ser la más dulce del mundo. Me mato por mi gente y mis amigos, aunque en ocasiones me quieran matar ellos a mí. Risueña. Realista. A veces creo tener la clave para solucionar el mundo, y otras no sé ni por donde tirar. Soy un desastre en infinidad de cosas, y muy organizada en otras. Puedo pasar días sola, y en otros momentos estar rodeada siempre. Supongo que mis amigos te dirán que siempre estoy dispuesta a tomar una caña, cenar por ahí o ir a algún garito. Que siempre tengo una historia que contar. Un libro por leer. Un viaje por planear. Un documental por descubrir. Un amor por vivir. Soy un conjunto. Nadie es bueno ni malo al 100%. Borde o simpático al 100%. Nada somos, y todo somos a la vez. Lo que debería preguntarte es, si en tu vida, las cosas que más te gustaría que se asocien a ti, son las que lo están haciendo.

Mery Turiel Soler
Quiero dejar de vivir después. Quiero que mi vida sea siempre antes. Un antes continuo. Uno que no se acabe jamás. Quiero con todas mis fuerzas que nada de lo que haya ocurrido pueda seguir ahí simplemente para hacerme daño. Vivir después es una mierda. Vivir después es lo que nos mata. Lo que nos hunde. Lo que nos hace mal. Causa y defecto. Acción preocupación.

La vida es antes, porque la felicidad está siempre antes. Antes de llegar. Antes de conseguirlo. Aunque haya sacrificio. aunque cueste. Sobre todo si cuesta. Conseguir algo es el primer paso para dejar de desearlo. Porque el deseo es antes, también. Porque vivir después no vale. Vivir después ya está. En cambio, vivir después es vivir donde está el recuerdo, la nostalgia, el dolor y el resentimiento. Los resultados de tu analítica. El divorcio. El desengaño. La experiencia, dirás. Y una mierda, te digo yo. La distopía, esa sensación continua de que pase lo que pase vamos a peor, la inefable regla del 3, esa que asegura que a partir de los 30 años, de las 3 de la mañana y de los 3 gintonics, todo siempre es suceptible de empeorar. Un poco lo que nos pasa en este país. Un poco lo que pasa cuando ya has llamado mujer de tu vida a tres mujeres. Y te das cuenta de que lo fueron. Aunque ocuparan solo su trozo.

Y ahora qué. Preguntarás.
Yo prefiero perseguir antes como quien persigue la luz del sol y no quiere saber nada de ese después al que llamamos sombra. Y así me va. Acumulo ya más finales d elos que jamás he empezado. Comienzo por el final para no tener que enfrentarme tanto a mis principios. Y sonrío de tanto llorar. Y me enamoro sin quererme enamorar.

Seguramente debería ahora hacer una apología del momento, del "carpe diem" de toda la vida, de aprovechar el momento, cambiarle las letras a vivir por beber y acabar este artículo por todo lo alto provocando en ti una sonrisa, y en mí la desazón de siempre.

Pero es que esta línea es justo la que va después de la anterior. Y ya no se me ocurre cómo mejorarla. Ya está escrita, ya está después. Lo que yo re diga.
Seguramente habré perdido el tiempo escribiéndolo, y lo peor de todo, te lo habré hecho perder a ti. Haberlo pensado antes.

Risto Mejide

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Dice Sabina que al lugar donde fuiste feliz no deberías tratar de volver. Y no seré yo quien contradiga las palabras de un maestro. Creo que hay experiencias que están destinadas a quedarse en nuestro recuerdo como perfectas, especiales. Algunas intuyes que serán así, y otras simplemente te sorprenden. Por el momento, por la situación, por las personas con las que las compartes. Y sabes que no se volverán a repetir de la misma manera. Que alcanzaste el cielo de la felicidad en esa ciudad con esa gente. Que le debes el recuerdo de lo vivido sin empañar lo que has sentido. Y atesoras ciudades, personas e historias en tu memoria, como momentos en los que fuiste muy feliz sin ser plenamente consciente de ello. Y volverás, claro que lo harás, revivirás historias pero serás una persona diferente. Y pienso que es algo un poco triste. Como cuando lees un libro que te sacude el alma por primera vez, que te atrapa y te inspira. Lo leerás una segunda vez, y otra vez. Y otra vez. Sabes que ninguna será como la primera. Pero siempre tendrás el recuerdo de cómo te sentiste en aquel momento. Guárdalos. Para ti. Para siempre. No tienen precio.

Mery Turiel Soler

jueves, 26 de octubre de 2017

¿Se puede superar una ruptura sin echar a esa persona de tu vida? Es una pregunta difícil porque tiene muchas respuestas. Primero, porque una ruptura es cosa de dos. Tú puedes querer que esa persona siga en tu vida, pero ella no querer saber nada de ti. Y viceversa. Segundo, depende de las circunstancias. No es lo mismo dejar, que te dejen o dejarlo de mutuo acuerdo. No es lo mismo que te hayan engañado, puesto los cuernos o que simplemente se haya acabado el amor. En mi caso, siempre he necesitado un tiempo. Me ha resultado más fácil pasar página si no sabía nada de la página. Pero eso no significa que esa persona ya no esté en mi vida. Algunos se fueron para siempre, otros se han quedado para siempre de otra forma. Creo mucho en el destino,y en que la vida quita y pone a personas en nuestro camino. Suficiente tenemos con el duelo de una ruptura como para encima presionarnos con si nos estaremos equivocando al dejar marchar a alguien. ¿Cuántas veces hemos pensado que no podíamos vivir sin alguien? Y la vida llega y te demuestra que sí, que siempre se puede. ¿Mi opinión? Siéntate a valorar las circunstancias. A pensar qué es lo mejor para ti. Y que el miedo a perder a alguien no te haga perderte a ti por el camino.

Mery Turiel Soler

martes, 17 de octubre de 2017

Hay días en los que nos preguntamos qué nos hace felices, hoy ha sido uno de esos. Sentarme en el tren, ponerme los cascos, leer y desconectar, viajar a mi mundo y reflexionar, darme cuenta de lo rápido que pasa el tiempo y la cantidad de cosas que cambian.

Hay personas que siempre están ahí, a centímetros o a kilómetros, y son ellos, la familia de sangre o la elegida. Hay personas que parece que siempre van a estar ahí pero llega un día en el que te das cuenta que ya se han ido, a estas hay que dejarlas ir pero no hay que cerrarles la puerta. Estos últimos años de mi vida he hecho muchas amistades pero he perdido otras tantas.

He aprendido es que hay gente que llega, revoluciona y se va silenciosamente.
He aprendido que la vida son dos días, que necesitamos gente que aporte, que nos quiera y que nos haga felices.
He aprendido que hay gente que está a tu lado cuando ríes, cuando lloras, cuando pierdes y cuando ganas; esa gente es la que aporta, la que no debemos dejar ir y a la que nunca le podemos cerrar la puerta.
He aprendido que hay gente que no se quiere quedar en la vida, a esas hay que dejarlas ir sigilosamente porque no quieren que te des cuenta de su huida.
He aprendido que no siempre necesitamos a gente, que a veces nos necesitamos a nosotros y sí que no nos debemos dejar ir.

Tú no lo sabes, pero
ayer, en sueños,
miré dentro de ti.

Me vi a mí, llorando
en una esquina oscura,
acurrucada
con la cabeza entre mis rodillas.

Las dos dijimos, a la vez:
"Lo siento".

Amor y Asco @srtabebi

Más veces de las que reconocemos

Alguna vez, nos volvemos a mirar.
En algún lugar.
Callados.
Tal vez sea un semáforo en rojo, esperando
ambos al lado o de frente.
Tal vez una calle muy transitada, de esas que parecen
tener prisa porque todos pasemos por ella.
Tal vez sea un jardín, un parque, una plaza,
O tal vez sea (espera mi corazón más que yo, que no) en
 [un sueño compartido.

Alguna vez será, no sé dónde,
que nos miremos un instante,
corto en momento pero largo en esencia,
y estaremos los dos
callados.

Porque no hay nada que decir que no duela un poco
ante el ya sinsentido e insignificante momento,
muerto de melancolía,
en el que dos almas que se vieron y se sintieron y se tocaron
y no supieron amarse por miedo a quererse tanto,
se vuelvan a encontrar.

Amor y Asco @srtabebi 

sábado, 14 de octubre de 2017

Todos mis males

Con la sinceridad de los suicidas,
te he escrito cuatro letras
que leerás algún día.

No esperes encontrar mi despedida,
yo no voy a marcharme
hasta que tú me lo pidas.

Ya casi no me desvelo,
de noche, echándolo de menos.
Me sirve de consuelo,
pero en balde sigo siendo
todo un fraude, y no lo entiendo.

Déjalo estar, no pudo ser,
tendré que acostumbrarme.
Días de paz, lunas de miel,
duraron un instante.

¿Quién va a curar de mí todos mis males?
Echo la vista atrás y sigo siendo el más cobarde.

Con la sinceridad de los suicidas
te digo la verdad
aunque tú no me la pidas.
Tenía que cuidar mi doble vida,
y no he podido darte
lo que tú merecías.

Ya casi no me desvelo,
atándome una soga al cuello,
me sirve de consuelo.
Pero en balde sigo siendo
todo un fraude, y no lo entiendo.

Déjalo estar, no pudo ser,
tendré que acostumbrarme.
Días de paz, lunas de miel,
duraron un instante.

¿Quién va a curar de mí todos mis males?
Echo la vista atrás y sigo siendo el más cobarde.

Déjalo estar, no pudo ser,
tendré que acostumbrarme.
Días de paz, lunas de miel,
duraron un instante.

¿Quién va a curar de mí todos mis males?
Echo la vista atrás y sigo siendo el más cobarde.

¿Quién va a curar de mí todos mis males?
Echo la vista atrás y sigo siendo el más cobarde.

Sidecars

viernes, 13 de octubre de 2017

Por qué

Por qué no volvemos. Recuérdamelo, por favor. Por qué no nos queremos de vuelta, de segunda mano o de ocasión. Por qué. A ver, si es que había tantas razones, es que te juro que las había. Es que hasta las llegué a apuntar en algún sitio. Y ahora va y no las encuentro. Justo cuando más las necesito. Justo cuando solo recuerdo todo aquello que juré olvidar. Así que si no te es mucha molestia, recuérdeme por qué no nos dejamos de hostias. O por qué me las sigo dando yo.
Por qué no volvemos. Por qué no dejo de seguir tus pasos. Por qué entro en las redes sociales como quien entra a por algo que se dejó. Por qué analizo tus fotos, tus gestos, tus lugares y tus palabras. Por qué veo en cada nuevo amigo o contacto tuyo un potencial enemigo. Por qué me da miedo que me olvides con ellos, que me entierres sin mí. Por qué busco señales que al fin y al cabo tú ya no emites. Por qué. Eh. Por qué.
Por qué no volvemos. Por qué no he sido capaz de volver a sentarme en la única mesa maldita de nuestro restaurante. Por qué salgo todas las noches como si nada, como si jamás te hubiese conocido. Por qué no volvemos. Por qué sigo mirando el móvil cada dos horas simplemente para ver si estás en línea. Por qué empiezo a escribir siempre el mismo mensaje. Uno que arranca con un por qué no volvemos. Uno que sigue explicándote cuánto te echo de menos.
Yo la verdad es que no he aprendido. Sigo estando igual. Me siguen haciendo daño las mismas cosas. Me siguen emocionando las canciones de siempre. Sobre todo ahora, que sé que en realidad todas me hablaban de ti. Me veo con los mismos amigos a los que les ruego que no me hablen de ti. Por eso, te podría decir que he cambiado. Que ahora sí que sí. Que ahora entiendo por qué no funcionó lo nuestro. Que por qué no volvemos. Que por qué no intentarlo, sabiendo lo que sabemos. Pero te estaría mintiendo. Nos estaríamos engañando de nuevo.
Y volveríamos dispuestos a ello, tan solo por lo mucho que nos queremos.
Tan absurdo como cuando estábamos juntos y tras cada silencio resonaba siempre la misma pregunta.
Por qué no lo dejamos.

Risto Mejide

martes, 12 de septiembre de 2017

Hay momentos en la vida en los que reflexionar es necesario, a veces para aprender y otras para olvidar, realmente diría que siempre para aprender pues hay que aprender a olvidar. El aprendizaje forma parte de nuestras vidas desde el minuto uno de estas, ya que la supervivencia es nuestro instinto y para ello realizamos ese proceso.

Siempre me ha gustado aprender, para que mentir, aunque como todo hay cosas que gustan más o menos. El problema llega cuando en vez de gustar o no, duele o no, es entonces cuando te das cuenta que la vida no es tan perfecta ni idílica. No estoy hablando de un desamor, que sí. Pero es ese desamor el que te hace plantearte una serie de cuestiones sobre la vida (y tu vida) que duelen. Esas reflexiones a las que llegas no son: ¿me quería? ¿realmente sentía algo por mí? ¿en quién pensará ahora? Porque eso es lo que nos aferramos a pensar evitando así llegar al fondo del asunto.

Porque hay situaciones en la vida que la desordenan, te hacen plantearte cosas que nunca se te habían pasado. Y es entonces cuando comienzas a entender a los de tu alrededor.

lunes, 24 de julio de 2017

No necesitas una corona que señale tu trono, de hecho no necesitas un trono. Ni príncipes, ni perdices, ni tampoco tienes por qué irte a casa a las doce perdiendo un zapato. No tienes que temer al lobo y puedes morder la manzana las veces que te dé la gana, que para eso está. Puedes o no llevar tacones, vestido que sea más largo o más corto. Trasnochar y dormirte sin la necesidad de que un beso te despierte. La felicidad nunca dependió de eso: los cuentos han cambiado, princesa.

Vérsame

sábado, 22 de julio de 2017

BASADO EN HECHOS REALES

He llegado a ese punto. Pensé que nunca lo haría. Es un punto bastante grande. Y oye, parece hasta negro intenso.
El punto en el que voy a dejar de ser gilipollas.
Te lo he dado todo. Incluso cuando nadie creía en ti. Cuando nadie creía en nosotros.
Pero ya no más, me he cansado de lo que tú quieras. De ahora tienes claro que no y en un mes viene con unos regalos y cara de perrito triste. De estar o no estar dependiendo, en resumen, de lo que a ti te dé la gana.
No habrá más oportunidades, aunque vuelvas. Aunque se me rompa el corazón y el alma en mil pedazos cuando te diga que esta vez no.
Y quizá algún día entiendas que lo que yo merecía era otra cosa.
Sobreviviré. Tiraré miedos.

Defreds

martes, 18 de julio de 2017

SABIA

Una sabia señora me dijo un día:

"El éxito crece tanto como la envidia que se coloca a su alrededor. Perderán en criticar el mismo tiempo que invertiste tú en tus sueños. Ahí tienes la clave".

Tenía toda la razón.

Defreds

domingo, 16 de julio de 2017

¿Te has dado cuenta de las cosas que podemos llegar a perdernos por miedo? El miedo, en general, tiende a paralizarnos, a impedir ir más allá, actúa como una barrera invisible ante las cosas, a veces bienas o muy buenas que nos esperan justo ahí, al otro lado de ese río llamado miedo. Nos asusta no saber lo que hay a la vuelta de la esquina, no poder controlar lo que ouede pasar mañana. Desasosiego, duda, desazón, cierto grado de incertidumbre... son estados que experimentamos cuando ese coco llamado miedo decide hacernos una visita. Unas veces lo hace sin avisar, y otras lega como una manada de elefantes en una cacharrería, haciendo mucho ruido.

La chica del quinto

viernes, 14 de julio de 2017

lunes, 10 de julio de 2017

Mereces un amor que te queira despeinada, con todo y las razones que te levantan de prisa, con todo y los miedos que a veces no te dejan dormir. Mereces un amor que te haga sentir segura, que pueda comerse al mundo si camina de tu mano, que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel. Mereces un amor que quiera bailar contigo, que viste el paraíso cada vez que mira tus ojos, y que no se aburra nunca de leer tus expresiones. Mereces un amor que te escuche cuando cantas, que te apoye en tus ridículos, que respete que eres libre, que te acompañe en tu vuelo, que no le asuste caer.
Mereces un amor que se lleve las mentiras, que te traiga la ilusión, el café y la poesía.

Frida Kahlo

sábado, 8 de julio de 2017

Y ESO DUELE

Una noche más se tumba con canciones de fondo. Ni las elige; que suenen como quieran. Pensando se da cuenta de que siempre lo da todo por todo el mundo. No lo puede evitar, le sale por puro instinto. Su forma de ser.
Prefiere que todos estén bien a estarlo ella misma. Ese bucle desde que nació.

ESTAR PARA TODOS. PARA TODO. SIN ESPERAR NADA A CAMBIO.

Pero eso, llega un momento que explta, que la derrumba. Harta de que cuando está mal el mundo no se dé cuenta.
Nadie está. Nadie la abraza y dice al oído "aquí estaré" como ella tantas veces ha repetido.

Y eso duele...

Defreds
SABIA

Una sabia señora me dijo un día:

"El éxito crece tanto como la envidia que se coloca a su alrededor. Perderán en criticar el mismo tiempo que inverstiste tú en tus sueños. Ahí tienes la clave."

Tenía toda la razón.

1775 Calles, Defreds

jueves, 6 de julio de 2017

EL ERIZO Y LA TORTUGA

Él es como un erizo, un mamífero sigiloso pero cariñoso.
Tiene una vida principalmente nocturna. Cuando tiene miedo, se desarrolla sobre sí mismo. Sabe que, cuando se le acercan, pincha. Aun así, es tan tierno que todos quieren abrazarlo. Escucha Extremoduro y viaja siempre que puede.
Ella es como una tortuga. Un poco reptil. Puede estar sin respirar mucho tiempo. Cuando algo le da miedo, esconde la cabeza. Siempre va firme, pero segura. Le duele tanto el corazón que por eso tiene caparazón, para protegérselo. Escucha rock y le gusta ver el mar.
Y se adoran. Imagínate sus abrazos.

Defreds
Hay veces en la vida en las que toca hacer balance, o más bien apetece. La mayoría de la gente lo suele hacer a final de año, a mí me gusta hacerlo al acabar el curso (escolar), al inicio de verano; ya que el curso es el periodo de tiempo durante el cual me esfuerzo por conseguir aquello a lo que quiero llegar y el verano es ese merecido descanso, al lado de la familia (cada vez más lejos) y amigos (cada vez más dispersos).

Este curso ha sido un curso de retos y cambios, estos últimos más notorios que los que había ido experimentado estos años atrás o, por lo menos, con más impacto en mi vida, especialmente la emocional. Ha sido un año de descubrimientos, tanto de cosas buenas como malas, de personas, lugares y momentos. Los cambios se han hecho difíciles, me han hecho ser más fuerte y me han ayudado a comprender cómo realmente es la vida.

Ha sido una montaña con bastante pendiente, que quería escalar en línea recta cuando no me daba cuenta de que era más fácil ir rodeándola poco a poco hasta conquistar la cima, cuando me caí fue cuando aprendí esa gran lección. ¡Gracias a Dios que fue más pronto que tarde! Una gran lección que finalmente superé, aunque no sin gran esfuerzo.

Me he conocido, encontrado, roto, cosido, defraudado, ilusionado, pero sobre todo me he superado a mí misma. He descubierto que lo importante soy yo, que los demás vienen despúes (si quieren y si yo les dejo). He descubierto que la familia está ahí para todas y que hay amigos que son familia. He descubierto que hay personas que se cruzan en tu vida y te enseñan, por lo que te hacen o por lo que su entrada en tu vida significa. He descubierto que no te puedes fiar de tu sombra, que a veces hay que escuchar más al cerebro que al corazón porque nos conoce mejor. También he descubierto que en ocasiones hay que guiar, otras hay que dejar que nos guíen y otras simplemente existen casos perdidos.

Creo que aunque intente expresarlo con palabras es imposible transmitir lo que realmente ha sido este tiempo

miércoles, 5 de julio de 2017

Guerra y amor, amor y guerra

INTROITO

De pequeña me gustaba la frase "haz el amor y no la guerra". No sabía a quién se le había asignado o quién fue la primera persona que la dijo o la primera persona que la pensó, pero era una frase bonita o al menos aspiraba a cosas bonitas. Si hacías el amor y no la guerra, todo, absolutamente todo lo que hacías (y, por tanto, y según mis inocentes cálculos absolutamente todo lo que se te devolvía) eran cosas bonitas. Y una mierda. Descubrí el amor y, para mi desilusión, parecía que no tenía, al menos en mi caso, mucho que ver con la paz. Luego descubrí esa guerra personal que llevaría dentro absolutamente toda la vida; sí, hiciera lo que hiciera. Y entonces me di cuenta de que conmigo esa frase que de pequeña tanto me gustaba, no podía aplicarse. No porque no fuera buena persona, ni porque no quisiera amar, ni porque no sufriera con mi guerra interna, sino porque tenía esa forma de vivir la vida que no concordaba con hacer solo una cosa, con querer solo uso cosa, con experimentar solo una cosa.
Había nacido con un sentido de la existencia bastante trágico. Me gustaban las subidas y las bajadas. Disfrutaba del aprendizaje que me proporcionaba cada día y de la adrenalina que me invadía antes de caer. Y me gustó el riesgo casi lo mismo que el equilibrio acabó por parecerme una jodida bazofia. Así que, imagino que no me encantó el concepto que esa gente tenía de ser una persona que hiciera el amor y no la guerra, al menos en lo que se refiere a aplicarlo a uno mismo, porque decidí asumir las consecuencias de rebelarme contra todo aquello que no me parecía lo bueno, o lo mejor, o lo que debía hacer o suceder, aunque realmente fuera lo correcto, lo exigible, lo moral o el camino más fácil. ¿Qué hacer cuando uno se da cuenta de que disfruta y aprende tanto de lo malo como de lo bueno y de que necesita que siempre haya un poco de los dos? Pues decidir ser uno mismo. A la mierda lo esperable.

Amor y asco, @srtabebi

martes, 4 de julio de 2017

Ella es un huracán de verano capaz de volar por los aires mis plantes, mis miedos y de hacerme olvidar hasta mi nombre. Ella es una mirada magnética, de esas que te hacen poco a poco caer en su red y sentir que no hay mejor lugar que entre sus piernas. Ella es pura belleza y eso que lo que se ve es solo una pequeña muestra de lo que guarda en su interior, de lo que ves solo cuando la desnudas de corazas. Ella es un viernes por la tared, el viento de sur golpeándome en la cara, labios con sabor a sal, arena en la piel, melenas al vieno y la sonrisa perfecta. Ella es el remedio contra los domingos eternos y aburridos, el mejor plan posible, el único plan de mi vida con nombre propio y del que nunca me cansaré. Ella es mi todo sin ser nada mío, sin enteder de normas ni leyes, salvaje y bestial, pero a la vez tierna y cariñosa. Ella. Solo ella. Siempre ella.

@ultimodia

domingo, 2 de julio de 2017

Enamorado

Lo más bonito de estar enamorado es el silencio. Ese silencio que se crea cuando dos personas se miran a los ojos. Porque sabes que digas lo que digas, aunque intentes decirlo de la forma más espectacular posible, jamás nada podrá acercarse a explicar cómo te sientes.

Y supongo que eso es el amor: sonreír callados.

Defreds

viernes, 30 de junio de 2017

"Si no ardes por algo o alguien, si nada te sacude hasta el alma, si apenas te llega el entusiasmo, vas mal, algo te detiene: vives a medias"

Walter Riso

jueves, 29 de junio de 2017

Es porque a su lado dejé de decir las palabras correctas en la cama equivocada, que dije amor y la ciudad se llenó de serpentinas. Es porque cuando ella está, en la foto revienta de belleza el paisaje. Es por el verbo caer que es el más bello si es sobre su cuerpo. Es porque yo tenía una foto de mi angustia en el carnet y ella despertó la risa que se quedó dormida en otro cuerpo.
Que yo solo tengo una casa y está en su boca, que yo solo tengo un barrio y son sus ojos. Que cuando ella no está conmigo no soy más que un extranjero. Porque mi nacionalidad no es un lugar, es donde está su cuerpo.Es porque me ha enseñado que no es buena idea subir las escaleras del edén por el último peldaño. Que a su lado he aprendido a hacerlo lento, a no comerme corazones poco hechos. Es porque quemarse es otra cosa si se trata de su fuego. Es porque aunque su nombre empiece por eme ella se llama paz y libertad. Que si no está el mundo es solo una fotocopia. Es su manera de equivocarse y reconocer al poco tiempo que estaba equivocada. Su modo de reírse de mí cuado le digo que nos casemos y a tomar por culo todo lo demás. Que cuando me besa se acuestan los demonios, que cuando se ríe se cierra una oficina, se mueren las pistolas, dimite un dictador.
Es porque su mirada significa que me quedan cien veranos y que si gasto alguno, con solo mirarla de nuevo se reponen.

María Turiel Soler

miércoles, 28 de junio de 2017

Una amiga mía, de esas de verdad, me dijo: "haz lo que quieras, lo que te apetezca y olvídate del qué dirán".
Y me paré a digan pensar y, joder ¿por qué no? Que digan lo que quieran, que piensen lo que quieran y que actúen como quieran. Que se enfaden, que ese problema tienen, enfadarse y desenfadarse. Que te critiquen tanto hasta que te piten los oídos.
Eso que a ti te tiene que dar igual. Y a mí, también.
Vive. Haz lo que te haga feliz, lo que te apetezca en el momento, lo que te salga, lo que sientas, lo que te ponga los pelos de punta o lo que te haga temblar las piernas. Sea la locura que sea. Y que pase lo que tenga que pasar. Y que digan lo que les salga del pie. Pero que nadie te quite las ganas de disfrutar o de hacer tu vida a tu manera.

Un rincón maravilloso

viernes, 23 de junio de 2017

Consecuencias

Desde muy pequeños nos advierten que pequeños gestos tienen grandes consecuencias, no es hasta que crecemos cuando somos conscientes de esto. En la sociedad actual todo son grandezas, poco podemos decir de los pequeños detalles que son los que marcan la diferencia y permiten alcanzar los grandes logros. La perseverancia y la constancia son las claves del éxito, aquellas personas que viven a través de ilusiones y que transmiten grandezas son las que pretenden alcanzarlo, pero por contra son aquellas que con sus pequeños pasos y esfuerzos logran lo supremo, no por ello son más transparentes, todo lo contrario.
El otro día escuché que somos como un árbol, nacemos siendo las raíces y vamos construyendo nuestro tronco hasta llegar a la copa, el camino no es fácil; nos desviamos, esos desvíos que tomamos son las ramas que al final llenan nuestra vida de experiencias, nos hacen más fuertes y hacen que luzcamos mejor.
En ocasiones cuando tomamos esos desvíos hacemos crecer una rama y no nos damos cuenta de sus consecuencias. Vamos a impedir que la luz del sol le llegue de forma tan directa a la otra rama que había debajo, un simple gesto, una gran consecuencia. Al final esa rama pequeñita conseguirá salir adelante, lucirá incluso más bonita pero precisamente porque habrá luchado más, será más fuerte y sus experiencias habrán sido más numerosas. Esa rama que parecía que iba a quedar en la sombra se llena de flores, rosa amaranto, preciosas, únicas, vistosas.

P.D. Que tu objetivo sea convertirte en esa rama.

miércoles, 21 de junio de 2017

Hace unos años, decidí que tenía que encontrar una filosofía de vida que definiese lo mejor posible quien soy. No vaya a ser que alguien me preguntase y me pillase desprevenida. Chica precavida vale por dos. Y después de leer muchas citas de Coehlo, de Benedetti, y otras firmadas por Bob Marley que probablemente él no dijese en su vida, la encontré. Vaya si lo hice. Y me ha seguido conmigo desde entonces. La frase en cuestión es de mi libro/musical/película favorita "Los miserables". Y dice así: "aquellos que sigan el camino de lo correcto, obtendrán su recopmensa". Supongo que de pequeños a todos se nos intenta inculcar que hay que ser bueno con los demás, que no hay que hacer daño a las personas que te quieren, y que por mucho que estés pensando que el tío con el que estás cenando es un capullo, no está bien hacer bomba de humo con la excusa de que vas al baño. Pero luego creces, sales al mundo real y te das cuenta de que no es tan sencillo y de que las relaciones personasles son mucho más complicadas. Todos cometemos daños en algún momento a otra persona. Pero a veces se trata de un daño que no hemos buscado hacer. Yo decidí en ese momento, que viviría mi vida con mis decisiones, con mis aciertos y mis muchos errores, pero siempre intentaría hacerlo causando el menor daño posible. Que algo ogrado a base de criticar y pisotear al próximo, no me iba a satisfacer en absoluto. Y que no podía juzgar las decisiones de los demás. No me gusta nada la gente que dice: "a mí si me pasase esto, acutaría de esta forma". ¿Y tú qué sabes? Y quién soy yo para decidir lo que está bien, lo que está mal, a quién amar, o la eterna duda, qué es mejor, dulce o salado. Cuando uno es el resultado de sus decisiones y de sus actuaciones, y yo desde luego seguiré intentando que nadie sufra con ellas. Porque todo vuelve. Porque todo se devuelve. Karma is a bitch only if you are.

María Turiel Soler

lunes, 19 de junio de 2017

LA VIDA Y MOMENTOS

Qué bonito nos parece siempre todo lo difícil. Nos encanta complicarnos.
Unos días tan Diario de Noa y otros de corrernos pegados a la pared. Nos llenamos de silencios que no nos dejan enseñar lo que pensamos. Nos gusta que nos abracen para dormir. Otro días nos falta cama. Nos queremos, pero odiamos estar solos... Bailamos en el espejo nuestra canción favorita. Cantamos mal en la ducha. Compramos ropa interior bonita, esperando que nos la arranquen. Y callamos todos los secretos. Lloramos cuando nadie nos ve. Sonreímos sin querer.
La vida.
Momentos.

@defreds

sábado, 17 de junio de 2017

jueves, 15 de junio de 2017

"Le pertenecemos a la última persona con la que queremos hablar antes de dormir".


miércoles, 14 de junio de 2017

5 de la mañana, 6 de la mañana… suena el móvil. Sí, es él. Está borracho y quiere verte. Te emocionas, tiemblas y te pones a pensar y a decirte a ti misma ”Se ha acordado de mi” Sí, se ha acordado de ti, pero.. ¿ y qué más? ¿Acaso hay más después de eso? Olvídate. No quiere más. Un pasa tiempo, un aquí te pillo aquí te follo, sin más.

”Es que no me quiero enamorar” ” Es que las relaciones me agobian” ” Es que tú te entregas demasiado” ”Es que me gustas, pero quizá no lo suficiente” Es que, es que y más es que. Empezamos a desvalorarnos por pasar un rato, porque sentimos y queremos que todo vaya a más. Quizá así lo pueda tener, quizá así se enamore de mi. Y les dices a tus amigas que esta vez será la última, que ya no más, que lo tienes claro y no volverás a verlo. Pero vuelve a sonar el móvil, y tú otra vez te pones a temblar.

¿A caso no nos merecemos más? Claro que sí. Pero lo quieres. Y con los ratos que te da eres feliz. Y van pasando los días, los meses, e incluso los años. Y sigues esperando a verlo todos los días, a que te hable todo los días. No esperes el momento perfecto para decir basta, porque no lo vas a encontrar nunca. Te dices a ti misma ” si sigues así vas a volverte loca” y hazte caso, te vuelves loca. No le puedes pedir explicaciones porque no te sientes nadie en su vida. Y te empiezas a sentir pequeña y cada vez más. Ellos nos llaman pasatiempo, pasaratos, o el folla-amigos. Tú intentas verlo igual pero imposible. Es hora de cortar.

Y llegó el día en que cuando menos lo esperas dices hasta aquí hemos llegado. Y cuando lo dices, y te lo crees de verdad no hay marcha atrás. No más mensajes cuando vas piripi declarando tu amor. No más ”vale” al ” ¿Nos vemos un rato?” Ya se acabo. Te empezaste a querer y a olvidadlo a él. Puede que sé de cuenta y te vuelva a buscar para algo más ( que es lo más probable, porque cuando no tienen lo que quieren es cuando reaccionan).

Pero primero tienes que quererte tú y no dejarte follar y al día siguiente recibir una contestación a uno de tus WhatsApp ”No me agobies”.

¿Cual es la clave para no sentir amor? ¿Como se finge no sentir nada? Follar por follar, sin más.

Cada uno que le ponga el titulo que quiera a este post. A fin de cuentas cada uno lo ve como quiere verlo.

Texto de: cuentosinhadas.wordpress.com
Porque hay días en los que parece que el mundo se acaba, pero hay otros que parecen ir más deprisa que el mundo.

P.D. Si no es bueno no es el final.

martes, 13 de junio de 2017

Arde

XXII

Donde hubo fuego
y aunque no queden ya cenizas
siempre mirarás
y recordarás
que algo ardió.

@srtabebi

domingo, 11 de junio de 2017

viernes, 9 de junio de 2017

"Si tuviera que pedirle perdón a alguien,
me lo pediría a mí misma,
por todo lo que me he fallado,
me hago y me he hecho".

miércoles, 7 de junio de 2017

La fórmula de la felicidad son todas esas cosas invisibles a los ojos, que al mezclarse, llenan el alma

martes, 6 de junio de 2017

"Creía que eras distinto, pero resultaste ser uno más"

Creía que eras distinto, pero resultaste ser uno más. Esa forma de conocernos, tan insual y especial, parecía que me deparaba alguien único al otro lado: no fue para más. Tanto que éramos el pensamiento constante del otro, hasta el punto de no poder quitarnos de la cabeza.

Ese bigote verde que a tu hermana le hizo pensar que estabas loco, que a mí me pareció la mejor locura.

Esa primera vez que te vi, se me puso la piel de gallina, quería actuar normal pero los nervios me defraudaron.

Ese primer beso, tan inocente, tan esperado que desató en nosotros una locura suprema.

Esas primeras lágrimas acompañadas de la distancia que nunca hemos sabido superar.

Esa distancia que pocas veces supimos convertir en milímetros.

Esos abrazos que ponían fin a la guerra.

Esos mensajes que sacaban las sonrisas más sinceras.

Esas despedidas que tan poco nos gustan.

Esas miradas que interpretábamos como podíamos, o como queríamos.

Esas conversaciones eternas que parecían fugaces.

Esas llamadas tan íntimas pero notorias.

Esos reencuentros tan inesperados.

Esas formas de enfadarnos que tan locos nos volvían.

Esos paseos inesperados.

Esas tardes de estudio y distracción.

Esos minutos perdidos, o fructíferos.

Esas mentiras piadosas.

Esas caricias candorosas.

Esa ingenuidad.

Todas esas cosas que me hicieron creer que eras la oveja negra del rebaño pero que resultaste ser una oveja blanca más. Esa oveja blanca que aunque creía que se desviaba del rebaño, en realidad seguía a la primera oveja como todas las demás.

Ese chico que resaltaba por ser diferente, único, que resultó ser otro más de los muchos que vagan por el mundo. Ese chico opuesto a todo y a nada, singular y usual que no podrá ser olvidado precisamente por ser uno más.

lunes, 5 de junio de 2017

¿Y cómo me ves tú?

- ¿Y cómo me ves tú a mí?
- Como un misterio.
- Ése es el cumplido más raro que me han hecho nunca.
- No es un cumplido. Es una amenaza.
- ¿Y eso?
- Los misterios hay que resolverlos, averiguar qué esconder.
- A lo mejor te decepcionas al ver lo que hay dentro.
- A lo mejor me sorprendo. Y tú también.

La sombra del viento, Carlos Ruíz Zafón
Hay batallas a las que acudimos a luchar hasta que no nos quedan armas, ejército ni fueras. Son esas batallas las que perdemos por la resistencia, no por la falta de constancia. Porque son esas batallas las que tenemos que dejar ganar para salir ganando nosotros.
A veces el destino tiene atados los hilos tan fuerte, que en vez de desatarlos conseguimos dañarnos.

domingo, 4 de junio de 2017

Tú (II)

Y llegó un día y nos tocó despedirnos, esta vez no era como las demás, no esperábamos que el otro torciera el brazo y nos hablara, esta vez poníamos el punto definitivo que tenía que haber llegado hace mucho.

Esta vez dolía, aunque no sé si tanto como las que eran mentira y aparentaban no serlo.

Esta vez venía acompañada de más lágrimas que las anteriores.

Esta vez no venía acompañada de arrepentimientos, "a lo hecho, pecho".

Esta vez no esperaba tu llamada, esperaba la de esa amiga que siempre ha estado a mi lado.

Esta vez no me ibas a alegrar los días malos con tus tonterías sacándome esas sonrisas que tanto te gustaban.

Esta vez no ibas a empeorar esos días en los que parecía que nada podía ir peor, de los que parecía no haber salida.

Esta vez no había esperanza, se había perdido por el camino.

Esta vez no había confianza, la perdiste.

Esta vez no ibas tú primero, iba yo.

Esta vez había más palabras falsas tuyas que nunca (mira que era dificil), siempre serás ese gallito.

Esta vez estoy haciendo lo correcto.

Esta vez me siento fuerte.

Esta vez confío en mí, y no en ti.

Esta vez no te necesito a ti, me necesito a mí.

Esta vez voy a salir adelante y voy a dejar atrás las lágrimas.

Esta vez no voy a esperar más de ti, voy a esperar más de mí.

Esta vez no voy a estar pendiente de ti, voy a estar pendiente de mí.

Esta vez no serás tú el que espere mi sonrisa cuando quedamos.

Esta vez tampoco será la que esperes mis besos después de picarme, no van a llegar.

Esta vez no me darás esos abrazos que arreglan el mundo, serán los suyos.

Esta vez será la última noche que pasaré en vela por tu culpa.

Esta vez te darás cuenta de lo que has perdido, y de lo que nunca podrás recuperar.

Esta vez te darás cuenta que el primer amor no se olvida.

Esta vez te darás cuenta de que "no es oro todo lo que reluce".

Esta vez te darás cuenta de las palabras que quedaron sin decir.

Esta vez también te darás cuenta de las palabras que dijiste y que no tenías que haber dicho.

Esta vez te darás cuenta de tantas cosas, que cuando despiertes yo ya me habré ido.

Esta vez no te he escrito un te quiero al final de mis palabras, porque no hay amor, hay "odio".
Hay personas que llegan a nuestra vida como las tormentas de verano, inesperadamente y pisando fuerte, probablemente te arruinen los planes del día pero aparecen otros muchos mejores. Esas personas son las que sin quererlo acaban siendo de las que permancen en tu vida para siempre, de las que están en los momentos buenos pero sobre todo en los malos, de las que están a kilómetros pero las llamadas hacen que estén a centímetros, de las que cualquier excusa es buena para quedar, de las que las sonrisas salen solas, de las de los planes inesperados... Esas son mis personas favoritas, son únicas y especiales. Al igual que ellos en tu vida, tú apareces de manera inesperada en la suya cambiándola.

De esas personas hay algunas que más que cambiar tu vida la reforman y la revolucionan, la ponen patas arriba. Pero son justo estas personas las que no llegan para quedarse, llegan para marcar y seguir hacia delante. El destino pone a estas personas en nuestro camino para aprender, crecer, reír, llorar, disfrutar, sonreír... Pero las aleja precisamente por lo mismo. Son esas personas que te sacan las sonrisas más bonitas que tienes, las que no sabías que existían, a la vez que esas lágrimas tan sinceras que tampoco sabías que existían.

Son estas personas de las que cuesta tanto despedirse pero de las que te despides casi con ganas, son la tormeta y necesitas la calma que viene después. Cuesta tanto despedirse porque contabas con ellas para todo, eran la parte de confianza que te faltaba en ti mismo, no te despides de ellas con resignación como de las demás, sino con fortaleza y ganas de avanzar en el camino de la vida. Son estas las que alegran tus días malos pero hunden los buenos y los peores. Son estas personas con las que las horas se convierten en segundos y los momentos en recuerdos. Son las que acompañan a los arrepentimientos.

El destino muchas veces es más traicionero de lo que imaginamos aunque siempre nos enseña.

sábado, 3 de junio de 2017

Cuando no tienes nada que perder: saltas.

Y cuando ya lo has perdido: vuelas.

Así de simple.

Miguel Gane

Tú (I)

Hay días que pienso en ti, y otros que también. Algunos pienso en lo que podríamos haber sido y no fue, otros en lo que seremos cada uno.

Hoy es un día en los que no pienso qué podríamos haber sido, pienso en lo que fuimos, en lo que fui junto a ti, nunca lo tuve claro, tampoco ahora. Aunque cuando no sé lo qué fui tampoco me gusta imaginar lo que será otra contigo, con esos besos dulces e inocentes, con esos abrazos que llegan a abrazar el corazón, con esas sonrisas contagiosas y tontas, con esas tonterías que tanto te gusta hacer, con esas miradas que lo dicen todo y que no dicen nada, con todas esas cosas que era y que nunca seré. Puede que nunca vaya a ser, que nunca fuera, pero ahora soy, yo, y sola sin ti y sin nadie que me limpie las lágrimas que resbalan tan a menudo por mis mejillas y que tan bien conoces.

Espero que no mires para atrás como lo hacías conmigo, que tampoco busques sus besos pero menos su mirada; que seas tan independiente como lo has sido siempre. Que seas tan egoísta como eras, pero que nunca lo seas tanto como soy contigo, porque no te quiero para ninguna más.

Hoy he decido que no quiero ser lo que quise ser, me he convencido, porque siempre miraba para atrás buscando tu mirada, hoy ya no lo hago. Desde aquel día no me he sabido quedar del todo, tampoco me he ido del todo porque eres esas líneas en las que escribiría todo pero en las que no quiero escribir nada.

A pesar de que te quedes con ella espero que te quedes con nuestras primeras sensaciones, porque como esas ningunas, eran únicas, como tú.

Solo espero que no te guste hacerla enfadar como a mí...

Me elegiste tú a mí,
eso siempre pasa así,
tuve un presentimiento,
y lo eché a rodar...

viernes, 2 de junio de 2017

Hay noches de sexo, noches de reflexión, noches para dormir. Hoy precisamente no es de las primeras ,y por desgracia, tampoco pinta ser una de las terceras... Hay noches de reflexión que sabes que lo van a ser desde que abres los ojos por la mañana, y así va a ser hoy.

Hoy, ayer y mañana son días difíciles, una época odiada por los estudiantes pero que tiene que llegar, en medio de la odisea, del no tener tiempo, del estrés, de los agobios, de las lágrimas; a veces aparecen recuerdos. ¿Qué son los recuerdos? Yo estoy convencida de que no son más que imágenes que cada uno de nosotros almacenamos y a las que le damos un significado, este está altamente influenciado por los sentimientos del momento en el que ocurrió pero conforme pensamos en ellos los modificamos, por el tiempo, las circunstancias y los sentimientos del momento en el que los "revivimos", las cosas con distancia cambian de perspectiva.

En ocasiones la música es un buen aliado para recordar, así es como ha empezado todo hoy, esa música que te pone la piel de gallina y llena tu cabeza de arrepentimientos a la vez que tu cara de lágrimas. Hay veces en las que esa música de recuerdos te hace retroceder, hace que te quedes anclado en el pasado pensando en el ¿y si...? Hay otras veces que te hace racapacitar sobre momentos pasados y te da fuerza.

La música permite viajar en el tiempo pero a veces no es necesario porque el presente es tan fuerte que precisa ser vivido con los 5 sentidos (y aquellos de más...), de manera eventual ayuda a ver con claridad el presente. Ese presente tan fuerte que no se deja ver con claridad, ese presente que está demasiado nublado. Esa niebla formada por: arrepentimientos, experiencias, momentos que repetirías una y otra vez, conocimiento, dudas, desmotivaciones...

Esa música que te transporta al pasado te ayuda a coger con fuerza el presente y plantarle cara, luchar por él y por el futuro cada cual más desconocido, enigmático, imprevisible, desconcertante, mágico...

Porque en ocasiones es necesaria esa fuerza que aclare la niebla, que permita ver con nitidez el presente ayudando a visibilizar los objetivos, dejado atrás las dudas, las desmotivaciones, los arrepentimientos pero sobre todo las cargas innecesarias.

El día que no pueda más
voy a cambiarte
por un puñado de estrellas
que no me dejan mirarte
y por la luna lunera
de confidente y amante.

Me levanto lento
voy hacia arriba
dejo cabos sueltos, a la deriva
quiero irme con ella
a su guarida.

jueves, 1 de junio de 2017

LA MALDITA SENSACIÓN

Igual es esa maldita sensación de que yo siempre fui un
paso por detrás de ti. Que realmente era por delante. Pero
salía perdiendo. Sabiendo que hicieras lo que hicieras, yo
siempre estaría ahí. Podías aparecer y desaparecer según te
apeteciera, que ahí seguiría yo. Supongo que fue por esa
espiral que conseguías en mí de siempre querer un poco
más. Por tu manera de hacerme temblar solo con escuchar
tu voz. Por pensar las veinticinco horas del día en ti.

Igual fueron esas promesas de aire que nunca llegaste a cumplir.
Igual, tu forma de hablarme cuando ya casi no te esperaba,
cuando veías que me alejaba un poco más. Para que
me volviera a quedar sin poder escapar. De tu puto imán.

Igual tuve que alejarme yo y cerrar alguna vía, para darme
cuenta de que no tenías ganas de volver a buscarme.
Y aun así, en el fondo, siempre me queda la esperanza de
que algún día te des cuenta y lo hagas. Y mi cabeza intenta
convencerse de que será tarde y me dará todo igual. Pero sé
que no. Igual...

Igual lo que pasa es que me enamoré de ti.

Defreds
Better
an oops
than a 
what if.

Cafeins

martes, 30 de mayo de 2017

How long would it take?

And if I asked you to name all the things that you love, how long would you take to name yourself?

lunes, 29 de mayo de 2017

VUÉLVEME A BESAR

   Y allí estaba, con su pelo recién peinado, con la sonrisa tímida y sus ojos intentado expresar lo que pensaba.
   Él solo podía abrazarla.
  Se bebieron dos cervezas con sus rodillas jugueteando. Los olores de sus perfumes casi se hacían el amor.
   -Bésame- le susurró cuando se acercó a sus mofletes.
   Respiró fuerte y sus labios se mezclaron. Y allí, abrazados entre gemidos, rodeados de ropa por el suelo, se escucharon temblar.
   -Vuélveme a besar- dijo.
   Y sonrió.

Defreds

domingo, 28 de mayo de 2017

El problema empezó
cuando escribí tu nombre
por el simple hecho de rellenar
una hoja en blanco.

El problema empezó ahí,
al ser consciente de que te quería, incluso,
en las historias que aún no había escrito.

Mónica Gae

sábado, 27 de mayo de 2017

SUENA ROCK

  Hace tiempo que dejó de ser una niña. Aun así, en el fondo, le encanta no perder nunca la esencia. Es coqueta.
  Siempre con las uñas y labios bien pintados, sus camisetas tan chulas, a juego con sus vaqueros, sus ojos que lo dicen todo, ese piercing que vuelve loco a todo aquel que lo ve y sus escotes que dejan lugar a toda la imaginación.
  Siempre sonríe, siempre parece que todo va bien. Habla mucho. Justo lo que calla es lo que no se puede saber. 
  Suena rock y ella sólo quiere un poquito de deseo, algo de ilusión. Un baño relajate para olvidar. Un rato de tele para no ver la realidad. Suficiente por hoy. Sonríe.

Defreds

Por encima

En la sociedad actual buscamos estar por encima del otro para así alcanzar la felicidad pero, ¿realmente somos felices así? Para "existir" tenemos que publicar todo en las redes sociales, si no es como estar muertos. Es una lucha constante para ver quién es más feliz, ¿se publica todo en las redes sociales o solo aquello que queremos dejar ver para aparentar?

Y así es esa guerra para ver quién es más perfecto y feliz pero, ¿es más dichoso aquel del que todo el mundo sabe?

Está claro que dará más que hablar y aunque no consiga ser feliz estará por encima, solo a nivel social no a nivel personal.

Es cierto que en ocasiones nos empeñamos en destacar sobre los demás a pesar de que realmente no es así y con ello conseguimos ser felices, pero esa felicidad es instántanea y efímera además de irreal.

Esas veces en las que alguien publica algo y todo su círculo, tanto de amigos como no tan amigos, acaba publicando las fotos del mismo momento: se declarar la guerra.

Esas veces en las que se busca inspiración para un comentario y más tarde otro "lo chafa": se declara la guerra.

Esas veces en las que dos personas esperan sus mensajes, por orgullo esperan y no lo hacen, consiguiendo no hablar con la otra persona: se delcara la guerra.

Esas veces en las que las felicitaciones son grupales y una destaca sobre las demás: se declara la guerra.

Esas veces en las que por más que se evite: se declara la guerra.

Esas veces en las que (instertar cualquier situación de la sociedad actual en las redes sociales): se declara la guerra.

Son tantas y tantas situaciones, tanto públicas como en grupos reducidos de conocidos en las redes en las que se intenta destacar sobre los demás que al final se adocena.

Porque esas manifestaciones de nuestra vida en las redes sociales tienen que ser transpartentes, a veces hay personas para las que es mejor estar muertos que vivos.

viernes, 26 de mayo de 2017

Incluso en estos tiempos
de aprender a vivir sin esperarte,
todos los días tengo reacídas
y aunque quiera olvidar no se me olvida
que no puedo olvidarte.

Joaquín Sabina


miércoles, 24 de mayo de 2017

Eres eso

Eres eso
que cuesta dejar de querer,
porque empecé a quererte
sin querer.

@cesarpoetry
Algunas veces necesitamos que alguien se quede a bailar la última canción. Aunque no sepa bailar. Aunque ya no haya música.

martes, 23 de mayo de 2017

ESOS

ÉRAMOS DE ESOS (2)

Quizá somos de esos que se odian tanto como se desean,
Destinados a enfadarnos a los cinco minutos de besarnos,
De mandarnos a la mierda para luego cenarnos juntos...
Bueno, y cenar entre risas, también. Tres días sin hablarnos
y deseando que uno de los dos ceda. Picarnos, picarnos a
todas horas. Hacernos los enfadados para acabar a carcajadas.
Incapaces de estar bien una semana seguida, pero que
no soportaríamos perdernos. Y si uno de los dos necesita
algo, ahí estamos, aunque sea de madrugada.

Raros, muy raros, pero que nos queremos a nuestra manera.
Esa que quizá nadie entiende. Pero cuando terminamos
de mirarnos, tampoco hace falta. Ahí todo se para, y lo
comprendemos a la perfección.

Defreds
ENTENDERLO EN TUS HOYUELOS

   Todavía recuerdo lo roja que se te ponía la cara cuando te susurraba al oído que al llegar a casa te iba a hacer el amor en el pasillo. Y te mordía los mofletes en el ascensor.
   Nadie entendía lo que te gustaban los besos en la fente.
De esos que yo te daba sin avisar. Y de la mala hostial que te ponías si despeinaba tu flequillo.
   Me agarrabas por detrás mientas hacía un poco de pasta:
   -No hagas muchas, que ceno poquito.
  Un día que te engañçe y te dije que buscaras debajo de la almohada. No había sueños. Una rosa blanca como tu piel.
Compartíamos caricias, de esas ya olvidadas.
   Y tu maldita manía de no decir nada, de mirarme a los ojos y que tuviera que entenderlo todo en tus hoyuelos.

Defreds

lunes, 22 de mayo de 2017

"Desde que me hice consciente de que era más feliz llorando por ti que sonriendo con otros, la vida me parece menos vida".

Ojalá fuera así.

EL BUCLE

Hace ya más tiempo del que parece, casi prefiero ni contar
cuánto. Pero lo reconozco: me ilusioné contigo. Normal,
tienes esa capacidad de enganchar con la primera palabra.
Y así fue. No iba a ser conmigo una excepción. No podía
pedir absolutamente nada más. Cada caricia tuya me
revolucionaba tanto que no podría explicarlo con letras.
Eso era suficiente para comer de tu mano, al menos por un
rato. Además, esa brutal mezcla de ser capaz de enfadarnos
y volver a enamorarnos en el mismo día, bien sabes que
termina enganchando. Para pasar de ni mirarnos en horas
a clavarnos las pupilas mientras nos corríamos.

Y ya sabes qué pasa cuando alguien lo da todo, y el otro
lado va a semanas. Todo se rompe, pero lo peor es que
nunca (o al menos casi nunca) del todo.

Y ahí estamos, ya ha pasado bastante, a penas nos vemos.
Digamos que me he prohíbo hablarte. Algunas veces he
caído, con tus oportunos mensajes diciendo que me echas
de menos, y terminamos en el mismo bucle. De tú poder
con todo, y yo caer con todo. Otras, sacando fuerzas de las
que ya no me quedan, he apagado el teléfono.

Me prometo por las noches que no habrá una próxima
vez, algunas, incluso, me lo creo un poco. Me preguntan si
todavía pienso en ti, y, joder, pues digo que no, que eso ya
está más que olvidado. Y ojalá, ojalá fuera así y pudiera no
quererte, pero te quiero.

Defreds

domingo, 21 de mayo de 2017

Palabras

Un día tiene 24 horas, 1440 minutos, 86400 segundos. Nos cuesta articular una palabra una media de 2 segundos, teniendo en cuenta las horas que dormimos y las que estamos callados podemos disponer de aproximadamente 50400 segundos, lo que se traduce en 25200 palabras.

¿Alguna vez nos hemos preguntado su valor? La cantidad de palabras que pronuncian nuestros labios a lo largo del día es inumerable, considerando la inflcuencia de los sentimientos, el efecto que produce en las personas a las que llegan es impredecible.

Sabemos que hay palabras pronunciadas incomprendidas, los "¿qué? ¿qué has dicho? De verdad que no te he entendido", como si nada, puede ser una estupidez pero quieriendo llegar a la otra persona resulta misión imposible; son esos momentos de sinceridad que acaban en un "no te he escuchado, ¿qué decías?" que acaban destrozando; el intento de abrirte y sincerarte termina cerrándote. También hay palabras de las que no obtenemos respuesta, los "mamá me marcho", los te quiero no correspondidos, los "vamos a ponerle un poco de cordura a esto", son tantos momentos y tantas palabras de las que no obtenemos respuesta...

A lo largo de nuestra vida hemos podido pronunciar más palabras de las que hubiéramos querido, los arrepentimientos siempre llegan tarde, cuando nada hay por hacer. Pero también hemos dejado muchas palabras sin decir... y siempre a las mismas personas.

Y es que hay momentos en los que deberíamos habernos mordido la lengua, pero otros muchos tendríamos que haberla dejado suelta, que hablara y soltara todo aquello que tenemos dentro, que sentimos y no nos atrevemos a expresar.

Porque todavía me quedan muchas cosas por decirte, porque en su día me mordí mucho la lengua pero ya no puedo más:

Porque me hacías sonreír con lo más simple, porque conquistaste esas sonrisas sinceras que nadie antes había descubierto en mí. Porque podíamos estar una semana hablando todos los días y tres sin saber el uno del otro, pero me gustaba saber de ti todos los días y cada noche mataba por un abrazo tuyo. Porque confié y me fie de ti antes de saber que podía hacerlo, así he tropezado mil veces contra ti, rebotando y cayendo donde no debí hacerlo. Porque confío en ti como en nadie, aunque nunca me has dado motivos para ello. Porque en ningún momento tuvo sentido para nadie, menos para mí. Porque nadie tendrá más sentido en mi vida que tú, los momentos juntos fueron los que más sentido han tenido en mi vida en los últimos meses. Porque nunca supimos hacía dónde iba. Porque a veces me volvías loca, pero ordenabas mi vida gracias a la forma en que veías la tuya.

Porque puede que hoy no seas para mí, ni mañana, o puede que sí.

"Lo que ha de suceder, sucederá"
Publio Virgilio Marón

Somos así, estamos locos, puede que nos conozcamos más de lo que creamos. Y es que a veces sabía lo que me ibas a decir antes de abrir esos labios que tanto me gustan, solo espero volverlos a ver abiertos. Hasta que no los abras sabes que es más que insensato intentar cualquier cosa. Así que si por casualidad acabas leyendo estas letras, no le des demasiadas vueltas, no busques ese doble sentido ni te quedes con lo más sutil, quédate contigo.

Y es que es así, a veces nos olvidamos de decir lo más importante y nos arrepentimos.

sábado, 20 de mayo de 2017

Cómo te voy a decir que lo que hoy hace que nos odiemos es precisamente habernos querido tanto y tan mal sin que suene a despedida

@srtabebi

Personas

LIX

No jode la vida
ni joden los recuerdos.
Joden las personas.

@srtabebi

viernes, 19 de mayo de 2017

Adiós

¿Estamos preparados para decir adiós? Los estudios revelan que los perros no tienen noción del tiempo por lo que cuando su dueño se va de casa piensan que no van a volver. ¿Nosotros sabemos cuando decimos adiós por última vez? He dicho a tantas personas adiós por última vez sin saber que iba a ser la última que entre las manos y los pies me faltan dedos, tendría que haberme acostumbrado pero cada vez duele más. Creo que cada vez el dolor es más intenso porque me cuesta confiar en las personas y una vez que les cojo confianza y cariño es porque lo merecen y pienso que van a durar para siempre en mi vida, qué ilusa.
El sentimiento del adiós definitivo a una persona es difícil de describir, quizá porque no es único, varía de cada persona a la que se lo decimos. Un amigo, "aquel que iba a ser tu compañero de vida", esa niña que se sentaba a tu lado en clase, ese familiar al que solo viste un día cuando tenías 8 años, aquel que te saludaba todas las tardes de vuelta a casa educadamente, esa amiga que parecía eterna... Son tantos, imposible enumerarlos, improbable que cada uno no despierte un sentimiento, difícil no echar de menos algo de cada uno, absurdo recordarlo, increíble lo rápido que ha pasado, inviable ponerse en contacto con todos ellos.

¿Recuerdas aquel hola tímido a cada uno de ellos? Supongo que de algunos hará tanto tiempo que
será imposible. Para otros tendrás la memoria demasiado clara, los detalles demasiado frescos.

Ahora ponte a recordar un instante con cada uno de ellos. Estremecedor, ¿verdad? ¿Con cuál te quedas? ¿Puedes decidir? Yo me quedo con los momentos de aquellas personas que han decidido quedarse en mi vida y con los de aquellas que no pueden estar (queriendo estar), porque son esos momentos los que de verdad merecen la pena, los momentos en los que se invierte el tiempo y no se pierde.

Es momento de pensar en el adiós. En el instante que les dijiste adiós a esas personas, ¿sabías que iba a ser la última vez que tendrías la oportunidad de decírselo? Si lo sabías, ¿lo aprovechaste para despedirte con sinceridad? Si no lo sabías, ¿piensas que el tiempo con aquellas personas fue invertido o perdido?



P.D. Quien fuera un perro, su dueño siempre vuelve.

jueves, 18 de mayo de 2017

Desnudos al amanecer nos encontró la luna

Hoy es uno de esos días en los que una no para de darle vueltas a las cosas, esas cosas que debería haber olvidado ya. Por mucho tiempo que pase habrá momentos, que me revolverán sentimientos y me recordarán palabras, que nunca olvidaré. El problema no es que siga recordando, es que sigue doliendo.

Supongo que te acordarás de aquella noche, de cómo se me iluminó la cara cuando te vi y de cómo se apagó cuando cerraste aquella puerta, bueno no creo que lo vieras, pero yo sí. Yo vi como aparecías, llegaste como los tsunamis y arrasaste con todo. 

Esa mirada cómplice y a la vez desconocida, esa que dice todo pero que al mismo tiempo no dice nada, esa en la que veía algo más que mi reflejo.
¡Qué decir de tus abrazos! Calman tempestades, cosen corazones y rompen miedos. Nunca me he sentido más en casa que en tus brazos porque nuestros corazones no podían estar más cerca.
Esa sonrisa tímida que dejaba asomar tu lado más tierno y me hacía sentir eso en el pecho que jamás entenderás.
Si te hubieras visto con mis ojos entenderías todo.

Fue aquella noche cuando perdí todo, no te perdí a ti (que puede que también, no sé si aun te tenía) me perdí a mí.

Fue ese abrazo, esa caricia, ese lugar que nos transportaban al primer día, iba a ser el último.
No podría describir lo que sentí al acariciar tu torso desnudo, me abracé a ti como un koala, como un niño pequeño que encuentra protección en su madre.
Posé mi cabeza en tu pecho, escuché palpitar tu corazón, las lágrimas ya resbalaban mi mejilla.
Te vestiste, me dijiste adiós y cerraste la puerta. 

"nos quisimos tanto a ratos que dolía todo el tiempo"

Dicen que las palabras vuelan, las tuyas se me clavaron en el alma; también dicen que las personas que nos hacen daño nunca terminan con nosotros.

supongo que aquel tsunami hundió el barco

Ese tsunami me hizo más fuerte y me enseñó que no todas las personas a las que queremos permanecen en nuestra vida para siempre, que no hay que tener miedo pero que a veces las ganas decaen.

Y es que detrás de aquella ventana, de la nada, pasamos a ser todo.
Pero detrás de aquella puerta, de todo, pasamos a ser nada.

esto, que a ti te dará igual, a mí me duele

Aun así te pido que no dejes que el tsunami arrase con todo, después de un tsunami es posible recuperarse aunque nada vuelve a ser lo mismo.

Y por eso te recordaré siempre: porque un tsunami arrasa con todo. Aunque termine, lo vivido mientras duró permanece en la memoria para siempre.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Cambios

Hoy me he levantado y me he dado cuenta de las cosas que han cambiado, el problema es que no han cambiado hoy, ni ayer, ni antes de ayer, cambiaron hace mucho tiempo. El otro problema es que he tardado demasiado tiempo en darme cuenta. El lado bueno es que me he dado cuenta. Estoy escribiendo como una niña pequeña y me echo a reír, a veces es bueno sacar ese niño que todos tenemos guardado dentro, pero creo que así no es la mejor forma...
Durante estos últimos meses han pasado demasiadas cosas, algunas buenas pero sobre todo malas, pero no porque no haya podido evitarlas, sino porque casi que las he buscado, a veces es bueno encontrarse con que la vida no te sonríe y que tienes que hacer frente a dificultades, es así como aprendes a luchar contra adversidades y hacerte más fuerte. Nunca me he considerado una chica con poca suerte (en cuanto a familia y oportunidades, a suerte de azar mala pero de verdad), a pesar de ello estos últimos meses en los que en teoría estaba dónde y cómo quería no me encontraba feliz, pero me he encontrado a mí misma que es más importante.
He aprendido a priorizar, pero todavía tengo que aprender a priorizar ciertas personas que no me dejan avanzar, creo que eso es lo más difícil de "ser mayor" (odio la expresión ser mayor, ni me considero mayor ahora ni lo haré con cincuenta años, tenemos que sentirnos jóvenes por dentro SIEMPRE).
Hoy me he levantado positiva y con ganas de empezar y luchar contra todo lo que he destruido estos últimos meses, eso que he destruido y que tanto me había costado construir en su día, siempre hay tiempo para cambiar y nunca es tarde.
Hoy he decidido recuperar la confianza en mí misma, luchar por mis sueños, por esas personas que quiero en mi vida y por esas que no quiero, también he decidido demostrar más lo que siento, no encerrarme tanto en mí misma, no ser tan egoísta, no ser tan negativa... he decidido tantas cosas que si antes las 24 horas del día se me quedaban cortas, ahora no sé qué va a ser de mí!!!
No me gusta escribir este tipo de pensamientos públicamente, y menos si están escritas tan mal, pero siento que a veces tengo que expresar lo que tengo dentro, es otra manera de desahogarse (una distinta a llorar jeje).
Espero sacar tiempo para escribir más a partir de ahora, cosas bonitas, reflexiones y pensamientos desde un punto de vista totalmente distinto al de hoy, porque lo de hoy no merece la pena comentarlo!
Hasta que termine exámenes me voy a volver un búho nocturno, así que me voy a seguir estudiando!

domingo, 29 de enero de 2017

Ella ya no es la misma, lo notaste cuando os encontrasteis la última vez, algo cambió, fue ella, tú la cambiaste, pasó hace tiempo. Puede que mires atrás y te des cuenta de cómo fue todo, de qué fue todo pero quizá ya es demasiado tarde, al menos para ella, ha cambiado. Puede que el cambio no haya sido el mejor, puede que no estuvieras a su lado para ayudarla pero eso la ha hecho más fuerte le ha ayudado a ser más segura, a confiar más en sí misma. Todo volvió a empezar tras aquella noche que recordarás perfectamente, esa noche en la que los dos os perdisteis y nunca os volvisteis a encontrar, a lo mejor es al revés y realmente estabais perdidos y aquella noche es cuando os encontrasteis. Digo que volvió a empezar porque empezó aquella otra tarde frente a la ventana que supongo que tampoco habrás olvidado... ahora eso ya no importa.
Ella ha cambiado, ella lo nota, tú ahora lo sabes, a pesar de ello sigue sin ser capaz de cruzar la mirada y sentir un nudo en la garganta, tú lo sientes en el estómago, ¿qué os pasó? ¿Por qué? Y es que como dice Dani Martín "todo lo que nace se apaga", pero nunca se apagó, incluso ahora sigue encendio aunque sea demasiado tarde. Os hicisteis daño, mucho daño sin poder evitarlo, después de todo, después de tanto, además de los sentimientos de por medio, de las cicatrices y todavía heridas queda ese resentimiento que os hierve por dentro cada vez que cruzais una palabra, ¿por qué?

Punto y final


He puesto punto y final donde tú pusiste un punto, no es fácil, no quería, a veces hay que hacer aquello que uno no quiere. He decidido no seguir engañándome, hay cosas en la vida a las que es duro enfrentarse, esta es una de ellas quizás por la inmadurez, quizás porque tenemos que renunciar a lo que nos dice nuestro corazón para enfrentarnos a la realidad. Esa realidad era demasiado ideal, mi mente la idealizó; está claro que no todo es como imaginamos, muchas veces no vemos las cosas como realmente son, o en su defecto, no las queremos aceptar.

En realidad sabes que yo nunca he querido olvidarte pero las noches llorando en la cama se hacen largas… he decidido que tengo que dar el paso, un paso que cuesta, espero que merezca la pena porque no puedo más. Sabina tardó en aprender a olvidar 19 días y 500 noches, yo ya he pasado los 19 días pero solo 170 noches desde aquella noche, nuestra maldita noche, lo único que he conseguido es intentar concienciarme de que tengo que olvidarte, no he aprendido a hacerlo ni mucho he conseguido olvidarte. ¿Hay algún manual donde me enseñen a olvidarte? ¿Hay asociaciones tipo “alcohólicos anónimos” para corazones rotos por el primer amor?

Cuando te conocí nunca imaginé que te convertirías en alguien tan especial, nunca imaginé que te convertirías en mis pensamientos constantes y en mis letras. Tampoco imaginé que “mi primer amor” serías tú, ese alma inocente que llegó a mi vida así como por casualidad, nunca creemos que las cosas pasan hasta que realmente pasan, eso bien lo sabes.

A veces me miro al espejo cuando me resbalan las lágrimas y me las intento limpiar de la misma forma que lo hacías tú pero no funciona (-Se me ha corrido el rímel, ¿verdad? –Me da igual, a mí me gustas así), mi almohada tampoco sabe consolarme tan bien como lo hacía tu hombro, experiencia no les falta, cariño tampoco supongo que eras tú, eras especial. Cuando estoy tumbada en la cama pensando en ti y sonriendo por todo aquello termino llorando, no sé cómo lo hago, nunca imaginé que me sacarías tantas lágrimas, te voy a ser sincera, yo tampoco sabía que tenía tantas lágrimas para sacar. Sabes que lo pasé mal, que lo he pasado mal, ya no sé si sabes que lo sigo pasando mal; todas aquellas heridas que nos hicimos no están cerradas, la mayoría están abiertas, de momento tengo pocas cicatrices, espero que todas tus heridas estén cerradas ya. Sé que no soy la primera, tampoco seré la última pero es difícil, cuesta, duele… Es difícil decirle adiós a todo aquello, supongo que te acordarás de aquella primera sonrisa timidilla, de la primera caricia, bueno, y de aquella otra que te hizo más gracia cuando pusiste tu mano en mi pierna… ¡qué contarte del primer beso! No te diré nada de cuando se me escapó el inesperado “te quiero”… Desearía seguir repitiendo esos momentos a tu lado, tan inocentes e inesperados, tan cálidos, tan nuestros. Cada uno lo vivimos a nuestra manera, fuimos nuestro primer amor, para mí fuiste un descubrimiento inesperado, sorprendente, bonito e inolvidable.