viernes, 9 de febrero de 2018

ULTIMÁTUM

Que no entiendo por qué cuando yo ya he ido y he vuelto cinco veces tú sigues ahí parado pensando qué camino coger. Y en lugar de avanzar, vamos para atrás. Como los cangrejos. No entiendo o no quiero entenderlo. Que quizá es eso, que no hay nada que entender. No eres la persona que esperaba que fueses y punto. Y ya está. Que quizá te asigné el papel equivocado en el teatro de mi vida y tenga que recolocar a los personajes, el escenario incluso el tiempo. Porque también quizá sea eso. No era el momento.
Y tal vez cuando alguien decida echarme un sprint para acabar ganando una carrera de fondo. Cuando alguien me adelante por la izquierda o mejor aún, por la derecha. A lo temerario. A lo "living la vida loca". Sin miedo. Sin dudas. Sin indecisiones. Será cuando merezca la pena que pise el acelerador. Que con los pies en la Tierra, (eso siempre, por si acaso) suba a la Luna y que sin embargo me dé cuenta que dicha persona está esperándome en Marte. Mesa para dos. Cena de marcianos. De extraterrestres. De seres que dicen quererse aquí y allá. Desde el principio. Que se lanzan al espacio solos, pero vuelven juntos y de la mano. Que quizá es eso. Que somos raros. Que las personas que buscamos eso somos seres verdes con antenas y viajamos en naves espaciales. Y sin embargo, yo me veo bastante normal. No creo que pida tanto. Y por eso, porque has resultado ser o mejor dicho no ser, mi extraña persona verdadera. Porque ahora sé que valorarse es entender que si te van a querer a ratos es mejor que no te quieran. Porque fue bonito mientras duró. Mientras soñé contigo. Mientras hacíamos el amor, y eso que yo solía pensar que era él quien nos lo hacía a nosotros... pero no, ya veo que no fue así. Por eso decido poner fin a este descontrol de citas mensuales, de ilusiones esporádicas y alegrías en fascículos. Porque la vida sigue y dicen que cuando una puerta se cierra una ventana se abre. Y quién sabe si quizás, mientras te cuento el final de este capítulo, me viene la inspiración para uno nuevo.

Del blog, "vuelo a ninguna parte"

sábado, 30 de diciembre de 2017

Te voy a echar de menos toda la vida, pero toda la vida seguiría cerrando la puerta de nuestra historia si tú llamaras al timbre de nuevo. Porque al amor no le basta con querer, porque hay palabras que dejan cicatriz y besos que tapan mentiras. Ya sé que era amor, sabes que dudo que me quieras pero nunca he dudado de lo que te quiero yo a ti (hasta ahora).
La diferencia no es el fondo, sino la forma de querernos que tenemos. Tan incompatible, tan pletórica, tan intermitente, tan a ratos y tan de volvernos locos el uno al otro. Es cierto que toda la vida va a faltarme tu sonrisa bonita y tus ojos de joven enamorado mirándome desde lejos, y que yo echaré de menos mirarte el culo cuando te vas. Creceré, me haré vieja y me sentaré en una mecedora a recordar aquella época en la que intenté que camináramos juntos por las nubes, sin sentir el peso de la rutina sobre los hombros.
Eras la escapada perfecta, el sueño de una noche de verano, la resaca "feliz", el olor a libertad, el aire en la cara viajado en moto y el inocente ataque de risa de un niño.
Todo eso eras tú y todo eso me dabas. Pero jamás fuiste refugio, sino huida.
Cuando quise quedarme para siempre llegaron los problemas, descarriló el tren, el sueño se convirtió en pesadilla, tuve pánico a chocarme y finalmente me estrellé. Te atreviste a decir te quiero y lo entendí todo.
Estábamos locos de amor, pero con querer no bastaba, teníamos que entendernos, completarnos, respetarnos, admirarnos, sincerarnos pero, sobre todo, protegernos. Desde entonces no tengo dudas, te dejé ir para que me buscaras y me encontré a mí misma en la felicidad tranquila de no esperar a nadie.

Julita Erre, y algunas modificaciones por mí misma.

sábado, 23 de diciembre de 2017

MI PROPIA LOTERÍA

Me ha tocado. Me ha tocado ser yo. Enamorarme de cosas raras y de personas locas. Me encanta el olor que se queda en las manos al pelar mandarinas. El sabor de la sandía fresquita en verano. Y comer galleras con leche en invierno. Inundar los platos de pasta con queso rallado. Beber cervezas sólo en compañía.
De pequeño leía hasta las etiquetas de los botes. Nunca salgo sin colonia. Y siempre siempre me voy mirando en el reflejo de los coches aparcados. Los pantalones apitillados y las camisas de cuadros. Soy hipocondríaco de nacimiento. Me agobio con facilidad. Soy de charlas largas con amigos y de debatir hasta la noche sobre el amor. Bailo peor que canto e intento acariciar mejor que escribo.
Soy de sangre caliente, pero igual de abrigado en cada estación del año. De ver mucho e mar. De escribir hasta en los manteles del restaurante. De viajar de aquí para allá. De hacer cualquier tontería para que alguien sonría. De estar tres días triste en casa y tres días seguidos sonriendo por ahí.
Soy una historia más. Soy mi propia lotería.

Casi sin querer, Defreds.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

No te olvides del día que nos
conocimos, no te olvides del
primer momento en que
me hablaste. No te olvides de todas esas cosas que me
hacen reír, no te olvides de
los días que estaba triste y tú me consolaste.
No te olvides de todas
nuestras peleas y
reconciliaciones, no te olvides
de mis celos y mi orgullo,
pero no te olvides de los 
tuyos también.
No te olvides de la primera
vez que me dijiste que me
amabas, y por supuesto no te olvides también cuando te lo
dije yo. No te olvides cuando te hacía enojar y lo mucho que
me gustaba hacerlo.
No te olvides de aquellas
madrugadas que pasábamos
hablando. No te olvides de lo
mucho que te extrañé cuando
estabas lejos.
No te olvides de que te amo y
que siempre lo haré.

@nochesescritas
Ella abrió las piernas...
Él, suavemente se las cerró
y le abrió su corazón...
Debes saber distinguir
algunas diferencias, dijo él en cierta oportunidad.
Algunos hombres se excitan
al ver el cuerpo desnudo de
una mujer; otros, se relajan.
Algunos hombres miran
con lujuria;
otros, con asombro.
Algunos hacen ilusionismo
en la cama; otros son
magos blancos.
Algunos son pervertidos;
otros divertidos.
Algunos masturban
sus pupilas;
otros masturban sus mentes.
Algunos salen cansados luego
de tener relaciones sexuales;
otros, vitalizados.
Algunos creen que ser caballero es un accidente,
para otros, es una filosofía
de vida.
Algunos hacen el amor
1 vez al día,
durante 20 minutos;
otros inventan horas para
seguir haciendo
el amor a su bella dama.
Algunos tenemos la
capacidad para ver
a una mujer desnuda y taparla
con una cobija,
y simplemente hacer el amor
abrazándola
y protegiéndola.
Algunos somos respetuosos
de lo que ellas quieren
decirnos y no
de lo que nosotros queremos
escuchar.
Existen hombres en este
mundo capcaes
de abrazar la humanidad,
defender la libertad,
y caminar respetuosamente
de la mano de una mujer.

@nochesescritas